16 del 2016 (IV): el año de Disney

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Con mi situación laboral en una posición diametralmente diferente a la que tenía hace un año —mucho más establecida y tranquila, gracias a quién haya que dárselas— recuperamos en esta última semana del 2016 dos artículos que el año pasado no pudimos traeros, ya por mi total carencia de tiempo, ya porque nuestro compañero Miguel Michán se encontraba en la otra punta del mundo de luna de miel y le iba a ser complicado escribir mientras vagaba por Nueva Zelanda.

Y comenzamos, como ya lo hiciéramos el cuarto día del fin de 2014, con lo mejor que el séptimo arte nos ha dejado en el cine de género, ese que de un tiempo a esta parte tiene muchísima más presencia en la cartelera que cualquier otro y que en estos doce últimos meses ha tenido un protagonista indiscutible: Disney. Tanto es así que, cómo veréis a continuación, un 50% exacto de las cintas que hemos seleccionado han sido producidas por la casa de Mickey Mouse, prueba palpable del conato de monopolio al que se dirige la industria cinematográfica estadounidense si la todopoderosa productora sigue realizando compras millonarias como aquellas que le llevaron a hacerse con el control de Marvel o Star Wars.

Con la fiebre por las cintas de superhéroes todavía en un momento álgido —no parece que el público se canse de tanta película de gente con poderes dándose ostias como panes— y la correspondiente a las aventuras en una galaxia lejana en plena efervescencia por el reciente estreno de la espectacular ‘Rogue One’, ha habido no obstante hueco para que las otras ocho producciones que se han colado en estas 16 para el 2016 demuestren que, afortunadamente, hay vida más allá de las fronteras de Disneylandia. Una vida que, en esta clasificación de menos a más —aquí si nos permitimos “mojarnos” un poco y realizar una cuenta atrás hacia la que consideramos MEJOR película del año—, ha alcanzado cotas superlativas en las dos que sirven para coronar la entrada. Pero dejémonos de preámbulos, y vayamos al grano…

16. Deadpool

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Gamberra a más no poder desde su primer segundo hasta esa coña final que homenajea a una de las mejores comedias para adolescentes de los años ochenta, ‘Deadpool’ (id, Tim Miller, 2016) servía a Fox para demostrar a los más críticos que, si querían, podían hacer las cosas bien. Vale que una sola cinta no sea suficiente para redimir los errores cometidos por las cintas de mutantes o por ese horror que han sido las tres producciones dedicadas a la primera familia Marvel, pero que las aventuras de Wade Wilson en la piel de un Ryan Reynolds inmejorable marcan un camino para la recuperación es algo que la productora debería tener claro. Esperemos que así sea.

15. El Libro de la Selva

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Acaso previendo que el filón de las cintas Marvel no encuentre continuidad más allá de ese final apoteósico que se intuye será el doblete de la guerra del infinito, Disney ha encontrado otra gallina de los huevos de oro en la traslación a imagen real de sus clásicos animados. Considerando que antes de que traernos las aventuras de Mogwli, las dos intentonas previas en esta nueva forma de exprimir la taquilla habían sido la nefasta ‘Maléfica’ (‘Maleficent’, Robert Stromberg, 2014) y esa tontería agradable llamada ‘Cenicienta’ (‘Cinderella’, Kenneth Branagh, 2015), la fe que servidor tenía para con esta renovada incursión en los textos de Ruyard Kipling era, como poco, nula. Podéis imaginar cuál no fue mi sorpresa al encontrarme atónito ante el vibrante y emocionante espectáculo visual planteado por Jon Favreau y terminar la primera de dos veces que acudí al cine a verla —cosas de mi hija— con la mandíbula por el suelo.

14. Buscando a Dory

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De acuerdo, es inferior a su antecesora a nivel de guión y la prueba palpable de que, con las secuelas de ‘Toy Story’ (id, John Lasseter, 1996), gastó la gran mayoría del genio que atesoran sus guionistas a la hora de exprimir ideas sobre unos mismos personajes; pero lo cierto es que, asumiendo esa inferioridad de partida, ‘Buscando a Dory’ (‘Finding Dory’, Andrew Stanton, Angus MacLane, 2016) es una cinta que, más allá de lo visual —alucinante hasta decir basta— y de la obvia maniobra comercial, está hecha con cariño por los personajes y, ante todo, cuenta con esa versión “pequeñita” de la pez con pérdidas de memoria a corto plazo que, por sí sola, justifica acercarse al filme.

13. Peter y el Dragón

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Con la confianza en las apuestas por la versión en imagen real de sus clásicos algo reforzada gracias, como he dicho, a ‘El libro de la selva’ (‘Jungle Book’, Jon Favreau, 2016) he de confesar que en lo que concernía a ‘Peter y el dragón’ (‘Pete’s Dragon’, Pete Lowery, 2016) —una nueva vuelta a ‘Pedro y el dragón Elliot’ (‘Pete’s Dragon’, Don Chaffey, 1977), cinta Disney olvidable donde las haya— mucho se lo iba a tener que trabajar la productora para conseguir vencer mi amplio escepticismo. Quizás porque la carencia de expectativas marcó la primera aproximación que le hice en el cine de las dos que cayeron —de nuevo, cosas de la peque—, acaso porque lo que me encontré fue una hermosísima historia de amistad que, sí, estaba plagada de esterotipos, pero funcionaba a la perfección tanto con una niña de cinco años como con un adulto de cuarenta y uno, no me duele en prenda admitir que disfruté como un enano y lloré a lágrima viva con su última y emocionante escena.

12. Star Trek: Más allá

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Si bien es la que “menos me gusta” de la terna con la que Paramount ha inyectado nueva vida a la segunda franquicia cinematográfica galáctica por excelencia, hay que ser justos y claudicar ante la evidencia de que, por mucho que las impresiones previas que se derivaban de sus trailers fueran horrendas, Justin Lin supo como tomar el testigo dejado por J.J.Abrams y conducir en esta tercera entrega de las aventuras del Enterprise al mando de Chris Pine un espectáculo variado, lleno de acción que, además, recuperaba en buena parte cierto espíritu clásico de la serie original. Sólo por eso, y por el hecho de que nos olemos que la cuarta parte implicará viajes en el tiempo, seguimos aplaudiendo la decisión de la productora de continuar apostando por tan longeva franquicia.

11. Un Monstruo Viene a Verme

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En una lista dominada casi por completo por Hollywood, que una cinta producida en parte con capital español, dirigida por un español, y con gran parte del equipo técnico formado por españoles haya sido uno de los puntos más álgidos del año es un motivo de celebración. Demostrando poseer un talento singular para emocionar al público que no tiene porque pasar por la lágrima fácil de la que abusó en ‘Lo imposible’ —aunque haya momentos en el metraje, uno en especial, que en la conjunción con la partitura de Fernando Velázquez, sea imposible contener el llanto— y haciendo orbitar de nuevo su propuesta alrededor de una madre y su hijo, esta fábula sobre la pérdida y el duelo que barría la taquilla de nuestro país parte como favorita en la próxima entrega de los Goya para alzarse con un buen puñado de las doce nominaciones que ha acaparado. Esperemos que uno de ellos sea, de una maldita vez, para reconocer el talento de Velázquez, el mejor compositor con que cuenta ahora mismo la cinematografía patria.

10. Kung Fu Panda 3

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Un escalón por debajo de la otra saga con la que, a cada nueva entrega, Dreamworks se sitúa a la altura de cualquier cinta Disney o Pixar que se le ponga por delante —aclaro, aunque lo creo innecesario, que me refiero a aquella protagonizada por vikingos y dragones—, lo cierto es que este cierre del primer “arco argumental” de las aventuras de Po no podría haber sido mejor, más emocionante ni haber dado conclusión más satisfactoria a todo aquello que la productora comenzó a desarrollar hace ocho años cuando apostó por un panda rechoncho y apocado destinado a convertirse en la encarnación viva del kung-fu en una China imaginada. Esperemos que Universal, la nueva propietaria de los estudios fundados por Steven Spielberg, Jeffrey Katzenberg y David Geffen a mediados de los noventa, sepa apreciar el tesoro que tiene entre manos y no lo corrompa con una inevitable cuarta entrega que, todavía sin fecha de estreno, servirá supuestamente para abrir nuevas fronteras.

9. El Recuerdo de Marnie

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Estrenada en Japón durante 2014, hemos tenido que esperar dos largos años para que una de las dos últimas producciones de Ghibli antes del cese en sus actividades de animación, llegara a nuestras pantallas. Toda espera, no obstante, valió la pena por tener la oportunidad de acercarnos a un filme emotivo que, bajo la batuta Hiromasa Yonebayashi, engañaba, y mucho, tanto por su título en español como por alguno de los avances que podían encontrarse por ahí. De una belleza plástica espléndida —que, aún así, no le llega a la altura del betún a la que podíamos contemplar en ‘El cuento de la princesa Kaguya’ (‘Kaguyahime no monogatari’, Isao Takahata, 2013)— ‘El recuerdo de Marnie’ (‘Omoide no Mânî’, Hiromasa Yonebayashi, 2014) es un asombroso epitafio al único estudio que, durante sus tres décadas de existencia, demostró que los “dibujitos” no eran, ni mucho menos, coto privado de disfrute de los más pequeños de la casa.

8. Vaiana

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Renovando una vez más sobre el agotado tejido de sus princesas, y demostrando como ya hiciera en parte con ‘Frozen. El reino de hielo’ (‘Frozen’, Chris Buck, Jennifer Lee, 2013) que a sus protagonistas no les hace falta un príncipe azul para despertar el interés del público, ‘Vaiana’ (‘Moana’, Ron Clemens y Jon Musker, 2016) ha pisado con fuerza en la taquilla en el tramo final del año gracias a la espectacular combinación que lleva a cabo entre comedia, aventura y épica; un maridaje que, además, encuentra en el ALUCINANTE acabado visual de la cinta, en algunas de las canciones, y en la portentosa dirección de Clemens y Musker motivos más que suficientes para reservarse un lugar por derecho en esta lista de lo mejor de 2016.

7. El niño y la bestia

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Las voces que hace unos cuantos años se apresuraban a calificar a Mamoru Hosoda como el nuevo Hayao Miyazaki no erraban mucho en unas afirmaciones que, a través de los cuatro filmes que el nipón ha levantado hasta ahora, no han hecho más que cobrar fuerza. Y si mi favorita de todas hasta el momento era ‘Summer Wars’ (‘Samâ uôzu’, 2009), este relato de amistad entre dos mundos me ha cautivado tanto que ha terminado relegando a un segundo plano a la aventura en el mundo digital que era su segundo filme. Enternecedora, cómica y adrenalínica a partes iguales, ‘El niño y la bestia’ (‘Bakemono no ko’, 2015) es la confirmación plena de que, quizás no tanto el heredero de Miyazaki pues muchas son las diferencias que separan a su forma de ver el cine, Mamoru Hosoda ha tomado el relevo del octogenario cineasta como el que mejor entiende hoy en día ese paso más allá que siempre dieron las producciones de la cabeza más visible de Ghibli.

6. Doctor Extraño

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Era una incógnita tanto como lo fueron en su momento ‘Guardianes de la galaxia’ (‘Guardians of the Galaxy’, James Gunn, 2014) o ‘Ant-Man’ (‘id, Peyton Reed, 2015): Marvel volvía a apostar por uno de sus personajes de menor calado comercial para seguir completando los huecos que conducirán a la guerra del infinito contra Thanos y, contando con un cineasta tan apartado del mundo de los blockbusters como puede ser Scott Derrickson, acertaba de nuevo de pleno como ya lo hiciera en la cinta sobre Starlord y sus “colegas”, ofreciendo una cinta con un Benedict Cumberbatch que hace suyo el papel desde el primer minuto y cuyo carisma a prueba de bombas es durante todo el metraje el mejor garante del entretenimiento de primer orden que se le debería exigir a cualquier película de superhéroes. Marvel así lo entiende y es lo que nos ofrecía en bandeja de plata con ‘Doctor Extraño’ (‘Doctor Strange’, 2016). Pedirle más es solicitar peras al olmo.

5. Capitán América: Civil War

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Si con ‘Doctor Extraño’ Marvel apostaba por lo desconocido, con ‘Capitán América: Civil War’ (‘Captain America: Civil War’, Joe & Anthony Russo, 2016) sabía donde se metía y daba continuidad al tándem de cineastas detrás de la que, según el día, y como ya he dicho muchas veces, considero la mejor película de cuantas nos ha ofrecido el Universo Marvel Cinematográfico hasta la fecha. Los hermanos Russo no defraudan, y aunque la cinta tiene un tramo central en el que el ritmo baja de manera considerable después de un arranque soberbio, no es menos cierto que su tramo final, ya en la escena del aeropuerto, ya en la que enfrenta a Iron Man con el Capi, son de lo mejor de cine de superhéroes que hemos visto jamás. Y si a la fórmula añadimos al nuevo Spider-man…¿qué más queremos?

4. Zootrópolis

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Desde que decidieran que ya era hora de recuperar el pulso y dejarse de experimentaciones que no llevaban a ninguna parte, la alternancia de Disney entre sus “clásicos” de princesas y aquellos destinados a explorar otras latitudes muy diferentes nos ha dejado, en éste segundo término, propuestas asombrosas como ‘Rompe Ralph’ (‘Wreck-it-Ralph’, Rich Moore, 2012), ‘Big Hero 6’ (id, Don Hall, Chris Williams, 2014) o, en un año en el que hemos tenido dos títulos producidos por la compañía, esta ‘Zootrópolis’ (‘Zootopia’, Byron Howard & Rich Moore, 2016) que nos dejaba patidifusos allá por febrero: su inventiva e imaginación, su sentido del humor y la acción y el mensaje de superación de uno mismo encarnado en esa conejita que era su protagonista hacían de ella temprana candidata a alzarse como la más grande cinta animada de 2016. Pero, claro está, no podíamos contar con…(continua en el número 2)

3. Rogue One: Una historia de Star Wars

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Aplausos enardecidos y fervor friki. Esas eran, como comentaba hace once días, las sensaciones que embargaban la sala a la que acudí a ver ‘Rogue One: Una historia de Star Wars’ (‘Rogue One: A Star Wars Story’, Gareth Edwards, 2016). Dos semanas más tarde, y contando las horas que me separan de una inminente revisión —esta vez, eso sí, en versión original—, sólo puedo repetirme al afirmar que el rescate de lo que servidor considera el verdadero espíritu de ‘La guerra de las galaxias’ (‘Star Wars’, George Lucas, 1977) y el que, sin confianza ninguna en que fuera a lograrlo, me devolviera de golpe a aquellos cinco años que tenía cuando vi por primera vez ‘El imperio contraataca’ (‘The Empire Strikes Back’, Irvin Keshner, 1980) son motivos más que suficientes para otorgar el bronce de este 2016 a este spin-off situado en una galaxia lejana, muy lejana.

2. Kubo y las Dos Cuerdas Mágicas

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(continua del 4)…que, seis meses más tarde, Laika, la productora detrás de esas maravillas animadas por stop-motion que fueron ‘Coraline’ (id, Henry Selick, 2009) o ‘El alucinante mundo de Norman’ (‘ParaNorman’, Chris Butler, Sam Fell, 2012), nos dejara la boca abierta y el corazón a cien con ‘Kubo y las dos cuerdas mágicas’ (‘Kubo and the Two Strings’, Travis Knight, 2016), una producción MARAVILLOSA que, de haber justicia en esos parciales premios que son los Oscar, no debería encontrar contendiente alguno al que no poder desbancar para alzarse con la dorada estatuilla en la próxima edición de los galardones. Pero creo que es dar demasiado crédito a los miembros de la Academia al pensar que, por una vez, premiarán la originalidad y no se acomodarán en lo fácil de volver a otorgar a Disney el privilegio de subir al escenario a recoger al calvorotas con el que más sueñan las estrellas de Hollywood.

1. La Llegada

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“Cumbre del género” y “más grande cita cinematográfica del año” eran los términos en los que, a finales de noviembre, me refería a esta MAGISTRAL historia con la que Dennis Villeneuve dejaba claro que cuenta con lo que “hay que tener” para ser el encargado de incursionar, treinta años más tarde, en el microcosmos de ‘Blade Runner’ (id, Ridley Scott, 1982). Mientras esperamos que las sensaciones que nos dejaba hace unos días su primer avance sean solo el preludio de una de las citas más intensas que nos depare la gran pantalla en 2017, quede constancia aquí de que su equivalente en este 2016 fue esta producción que, lejos de los ecos del blockbuster, consigue lo que muchos de los filmes de mayor presupuesto del otro lado del charco no logran con toda su aparato pirotécnico. Para saber qué es, acudan, que aún están a tiempo, a su sala más cercana. La experiencia que les aguarda es de las que se tienen contadas veces en un cine.

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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