‘Joker. Sonrisa asesina’, Lemire. Sorrentino. TOP

Entendiendo, por lo que llevamos visto enmarcado en él hasta el momento, que los autores que se embarcan en proyectos sellados con el Black Label de DC tienen total y completa libertad para hacer lo que les venga en gana con los personajes de siempre de la editorial —y, sino es así, que alguien me explique cómo han podido ver la luz cosas como ‘Wonder Woman: Dead Earth‘ o el ‘Joker/Harley: Criminal sanity‘, por citar dos de las cabeceras que más nos han impactado—. Sólo bajo esta idiosincrasia, que aplaudimos con denuedo por lo mucho que estamos gozando en virtud de los proyectos que la editorial ha puesto hasta ahora en circulación, es como puede entenderse un volumen del talante malrrollero y terrorífico que atesora ‘Joker. Sonrisa asesina‘. Un volumen que, por si el hecho de pertenecer al Black Label no fuera incentivo suficiente, viene firmado por un tándem que redefine el concepto de Dream Team: Jeff Lemire y Andrea Sorrentino.

Los autores, que cuando acometen la elaboración de los cuatro números aquí contenidos, están en plena faena con esa obra maestra llamada ‘Gideon Falls‘, sacan tiempo de donde no lo hay —sobre todo Sorrentino, que ya me diréis cómo diantres se las apañó el italiano para, sin reducir un sólo matiz del constante do de pecho que fue la cabecera de Image, poder dar forma a unas planchas que, a todas luces, están a un nivel sobresaliente— para poner en pie un relato de tonalidades pesadillescas en el que el Joker no es sino mero catalizador de fondo de lo que se desenvuelve en torno a Ben Arnell, un psiquiatra de Arkham que está plenamente convencido de que, con tesón y paciencia, será el primero en penetrar en la compleja y maltrecha psique del archienemigo de Batman.

Planteando un juego del gato y el ratón que, al menos desde este lado de la página, no tarda en revelar sus verdaderas cartas y dar a conocer quien está consiguiendo hacer mella en quien, Lemire carga las tintas en unos diálogos soberbios, de una solidez superlativa y una fuerte componente de verismo que aumenta, no podía ser de otra manera viniendo de quién vienen, la rapidez con la que la propuesta atrapa al lector en sus garras y lo lleva raudo a su terreno. Un terreno salvaje, lleno de recovecos para la duda y para la locura más extrema que establece una propuesta de viaje tan única como únicos se nos antojan los lápices de Sorrentino.

El dibujante, de un estilo tremendamente reconocible, sorprende aquí, y de que manera, con una reinvención parcial de sus formas gráficas, que, ora dejan claro quien es el capitán al timón de los lápices —y se acercan a anteriores obras suyas como la citada ‘Gideon Falls’ o ‘Yo, vampiro‘—, ora parecen salidas de las manos de otro artista invitado. Y no lo digo ya por aquellas que imitan a un pervertido cuento infantil, que también, sino a que, sin perder nunca de vista sus señas de identidad más identificables —esa forma de definir a los personajes, la manera en la que plantea la página y la doble página— todo en ‘Joker. Sonrisa asesina’, tanto los tres números que conformaron la miniserie inicial, como la adenda que supuso ‘Batman. Asesino de sonrisas‘, saben y huelen a nuevo, una cualidad que añade sustanciosos enteros a una lectura tan enfermiza como GENIAL.

Joker. Sonrisa asesina

  • Autores: Jeff Lemire y Andrea Sorrentino
  • Editorial: ECC
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 352 páginas
  • Precio: 45 euros

Artículos destacados

Deja un comentario

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar