‘Huck. Libro uno: Americanos’, un superhombre sencillo

Desde que apareciera por primera vez, hace casi ochenta años, en las páginas del primer número de ‘Action Comics’, la relevancia de Superman como icono básico de la cultura popular contemporánea a ambos lados del océano no ha hecho sino crecer exponencialmente. Sólo ceñido al ámbito de los cómics, el legado de Jerry Siegel y Joe Shuster es tal, dentro y fuera de DC, que resultaría casi imposible medirlo: sólo en la editorial que lo vio nacer se cuentan por miles las historias que el último hijo de Krypton ha vivido a lo largo de las décadas tanto en los límites de sus dos o tres series regulares —ya sabéis, ‘Superman’, ‘Man of Steel’ y ‘Action Comics’—, como trascendidos los mismos en los incontables proyectos en los que autores de todo calado han querido dejar su impronta en el personaje.

Pero, si notoria es la suma relevancia que Superman y Clark Kent comportan en el seno de DC, es fuera de éste donde puede empezar a entenderse el calado del icono, con innumerables versiones que, sin venir de otro planeta, y sin portar un traje azul, amarillo y rojo, ostentan personalidad y poderes muy similares a los del boy-scout de las viñetas por excelencia. Por centrar el discurso, y no hacer de este segundo párrafo de la entrada un compendio de referencias que tampoco llevarían a nada, vayamos directamente a lo que nos interesa y miremos hacia Mark Millar, un escritor que ya había dejado su impronta en numerosas páginas con Kal-El de protagonista —por aquí podéis encontrar nuestra valoración de las mismas— y que, muy temprano en la construcción del Millarworld ya había mirado con ojos tiernos al superhombre con la magnífica ‘Superior’, si bien ésta también tiraba lo suyo de referencias a Shazam, mezclándolas con las de Superman en un único crisol.

Todavía pues con mucho terreno que explorar en lo que se refiere a la mitología del superhéroe por excelencia, Millar nos proponía entre finales de 2015 y principios de 2016 asomarnos a uno de esos personajes que tanto le critican sus detractores —tiene que haber de todo y, por más que cueste creerlo, hay lectores que no ven con buenos ojos el trabajo del escocés—, una nueva vuelta de tuerca a los arquetipos de siempre que, insuflado de su genio, se alzaba, ya lo dijimos, como una de las mejores lecturas que tuvimos la oportunidad de hacer el pasado año.

Recopilada ahora por Panini en uno de esos volúmenes cartoné que vienen dedicando desde la editorial a recoger la totalidad del universo imaginado por el guionista, revisar ‘Huck’ o acercarse por primera vez a ella es, antes que cualquier otra disquisición, una gozada de principio a fin. Y lo es, ya por lo que Millar plantea en este primer arco argumental, ya por lo que el insigne Rafael Albuquerque recoge en unas planchas superlativas que dejan claro la altura a la que raya el artista de ‘American Vampire’: la espectacularidad y claridad de su narrativa, impregnada sobremanera de una voluntad cinematográfica espléndida, son el marco sobre el que el artista va dando lecciones a quien quiera atenderlas, elevándose hasta la página más “anodina” como un instante superlativo de genio aviñetado reforzado de manera asombrosa por el espectacular colorido de Dave McCaig.

Más, seamos francos, cualquier dibujante que se hubiera aproximado a un guión como el de ‘Huck’ tendría que haber sido un auténtico negado para no sacar a relucir su mejor yo en una historia que, ante todo, cautiva por el inmenso carisma que el escritor consigue imprimir a Huck, el fortachón de enorme corazón que, con poderes sobrehumanos, dedica sus habilidades a ayudar a los demás en mundanos quehaceres como encontrar unas llaves o construir un granero. El que el protagonista de la historia sea un sosias exagerado del Clark Kent de Smallville da juego a Millar para ahondar en las raíces humanas del mito de Superman, haciendo que la identificación lector-personaje se cree de forma casi inmediata por el reconocimiento instantáneo que se hace del arquetipo.

Ahora bien, que nadie se lleve a confusión, estamos hablando de Millar. Y Millar no es conocido, al menos por aquellos que apreciamos su trabajo, por acomodarse en una única línea en sus historias. Dicha genial incapacidad provoca que, nada más comencemos a leer, “tengamos la mosca detrás de la oreja” y los cinco sentidos puestos en intentar anticiparnos al momento en que todo dará la vuelta para el protagonista. Y menuda es la vuelta que da la narración hacia la mitad del volumen. Un giro que no podemos desvelar so pena de arruinaros una buena parte de la efectividad de esta sobresaliente lectura pero que, os garantizamos, hará que deseéis, como yo ya lo hice hace más de un año, que Millar y Albuquerque no tarden mucho en continuar con las hazañas de tan entrañable superhombre.

Huck. Libro uno: Americanos

  • Autores: Mark Millar & Rafael Albuquerque
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 160 páginas
  • Precio: 15,15 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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