Tekkon Kinkreet, historia de dos gatos

Kuro

No es fácil enfrentarse a un tomo de seiscientas páginas de lo que intuyes va a ser una obra dura, por lo menos a cierto nivel. Abres con miedo, casi vacilando, y buscando cualquier excusa que te aparte de la primera página, pero empiezas a leer y te encuentras con que no es tu cerebro quien manda pasar página tras página, sino el mismísmo manga, que te atrapa en su corriente hasta terminar la obra.

Esto mismo me ha pasado con Tekkon Kinkreet, de Matsumoto Taiyou. Editada por Glénat para el Salón del Manga. Tekkon Kinkreet es una historia sobre dos niños huérfanos que usan la violencia para proteger su barrio, lo cual propicia labrarse enemigos de la estirpe de la Yakuza. Antes de que se den cuenta Shiro y Kuro (Blanco y Negro) estarán luchando casi continuamente por sus vidas.

Antes de empezar a alabar esta obra, permitidme hablar de sus defectos que son pocos pero y prácticamente se resumen en uno. El defecto más grave que tiene Tekkon Kinkreet es la narrativa. Aunque Matsumoto Taiyou ha realizado una gran obra en conjunto, tiene un grave problema: no sabe narrar. Y no hablo de narración literaria (guión) sino que hablo de narración visual, algo que es más importante que el dibujo en sí y tan importante (e incluso más) como el guión. El cómic se define como arte secuencial, no como sucesión sin sentido de viñetas.

Esto en esta obra se traduce en cambios bruscos tanto de escena como de ritmo y cierta confusión en las escenas de acción, con la irregularidad general que eso causa. Ahora diréis, “pero Albertini ¿no decías que la lectura te había atrapado?“ No, no estoy siendo contradictorio, porque mientras la narrativa no es todo lo buena que debiera ser la historia sí que te atrapa página tras página hasta el final. Porque a pesar de ello, la historia es muy buena.

Matsumoto realiza un guión de calidad en el que no se corta a la hora de narrar escenas de violencia, o diálogos entre los miembros de la Yakuza. Crea un elenco de personajes con cierta profundidad (en algunos casos más que en otros), con los que, casi exclusivamente, se apoya para avanzar en la obra. Dotándola de un dinamismo que en conjunto, y a pesar de la irregularidad en el ritmo, me ha parecido bueno.

Review Tekkon

En definitiva es una obra buena, sólida y de lectura bastante recomendable. Aunque, eso sí, el final es un poco raro (¿por qué los japoneses se empeñan en hacer finales raros?). Por cierto, que esta obra tiene su adaptación en anime, la voy a localizar y ya os cuento que tal está.

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Albertini @Albertini

Cómics, libros y televisión es de lo único que practico diariamente. Si el tiempo me deja, de eso me gusta hablar en todos los sitios donde les convenza de que tengo criterio cuando en realidad no.

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