‘Taxus. El último en llegar’, un cómic que dará que hablar

Convertida ya en una de esas nuevas profesiones que han surgido del ámbito de la red de redes, ser Youtuber es una de las máximas aspiraciones de muchos de los alumnos que me he cruzado en los últimos años. Y aunque cuando así me lo comentaban entusiasmados, siempre se encontraban con mi mirada reprobatoria y mi expresión de desaprobación, es incuestionable que con pocos medios, mucho entusiasmo, bastante dedicación y, sobre todo, algo interesante y diferente que contar, Youtube es el medio perfecto para lograr llegar a millones de personas a lo largo y ancho del mundo. En lo que a este redactor se refiere, no soy un usuario muy habitual de la página, y creo que sólo estoy suscrito a un puñado de canales que no llegan a la decena a los que “echo cuenta” una vez a la semana como mucho por más que mi iPhone se empeñe en llenar de números el globo rojo de notificaciones que siempre se puede encontrar sobre la app del dominio. Ahora bien, si hay un canal en concreto que siempre estoy deseando que añada nuevos contenidos, ese es el de Loulogio.

Antes, mucho antes, de saber siquiera quién era este buen señor de largas y pobladas barbas, servidor ya se había “partido la caja” a placer con sus vídeos de la Batamanta —quién no se acuerda de ese mítico “abra cadabra, ¡tápate guarra!— o el Pajilleitor, anuncios doblados con un “arte que no se podía aguantar” que quedaban ahí, en la memoria, hasta que un buen día, en uno de mis grupos de whatsapp, alguien corrigió a otro alguien enlazando un vídeo en el que Loulogio hacía toda una apología del imperativo: como amante del buen uso de la gramática y corrector compulsivo de errores a lo Ted Mosby —el también arquitecto de ‘Cómo conocí a vuestra madre’—, aquellos ocho minutos no sólo hicieron que me riera a carcajada limpia, sino que provocaron la inmediata suscripción al canal de Isaac y un repaso a un buen puñado de los vídeos que hasta entonces había colgado.

Disfrutando pues de cuando en cuando de su melodiosa voz y su finísimo sentido del humor, el humorista y monologuista nos sorprendía a sus seguidores hace seis meses en este vídeo en el que, dibujando una viñeta completa —desde el lápiz al color— planteaba que algo había que iba a saberse en breve. Y ese algo era, como podréis imaginar, que se había embarcado en la loca empresa de crear un tebeo. Medio año después, y varios vídeos mediante en los que pudimos asistir en directo a diversas lecciones de dibujo, la semana pasada por fin se cumplía el sueño del autor de ver publicado en manos de Dolmen el primer volumen de la trilogía que pretende que sea ‘Taxus. El último en llegar’, un cómic de aventuras y fantasía que utiliza los mitos cántabros y que, así para empezar, es una auténtica gozada visual.

Si seguís al autor y habéis visto alguna de las lecciones a las que me refiero en el párrafo anterior, no os debería extrañar la afirmación con que lo cierro. Si no —al margen de que ya estáis tardando en acudir al canal para dar cuenta de ellos— permitid que abunde un poco en lo que os podéis encontrar en ‘Taxus’: con un estilo que a primera vista recuerda al del mejor Jan, el trazo de Loulogio se mueve a caballo entre el estricto control y cierta soltura apreciable sobre todo en el entintado que aplica ejecutado con pluma clásica. Dicha soltura es aún más notable en el uso del color, siendo espectacular la manera en la que el artista trabaja las veladuras consiguiendo aportar a cada página una personalidad alucinante y muy diferente a lo que se puede ver normalmente por ahí.

Con tamaño as bajo su manga, es el no acomodarse en él y buscar una historia sólida que sorprenda lo que realmente termina haciendo grande a ‘Taxus’. Muchas son las ocasiones que he lamentado por aquí el que un cómic determinado, dibujado de forma espectacular, no haya terminado de convencer con argumentos de peso debido a que lo que tenía que contar no era ni de lejos tan interesante como los medios que utilizaba para contarlo. Afortunadamente, ese no es el caso del título que hoy ocupa nuestro tiempo, y lo que Loulogio tiene que contar, por momentos, supera la intensidad con la que se plasma sobre las viñetas: la premisa de partida de ‘Taxus’, que parece sacada del ‘Renacida’ de Millar, nos presenta a Benito, un don nadie que se da por vencido y, al querer morir, va a dar con sus huesos a un mundo fantástico poblado por criaturas fantásticas y en el que, parece, se esperaba como “agua de mayo” su llegada.

Presentando asimismo a dos personajes principales más y a una desagradable bruja que sabe mucho sobre el singular “héroe” de la función, lo que el autor desarrolla en este primer volumen logra un doble y estimable propósito. Primero, sorprendernos, y de qué manera, ya con cómo va discurriendo todo y con la calidad de unos diálogos que nunca parecen estar de más, ya con ese final que me obligó a soltar un ‘WTF!!!’ toda vez hube dado cuenta de él. Segundo, y obvio, engancharnos sin remedio a esa segunda entrega que, esperemos, vea la luz el año que viene por estas fechas. La espera será larga, de eso no cabe duda, pero mientras tanto, bueno será que vayamos matándola con cada nueva incursión de tan estimable persona como es Isaac Sánchez en un canal tan sumamente recomendable como es ‘Loulogio’.

Taxus. El último en llegar

  • Autores: Isaac Sánchez ‘Loulogio’
  • Editorial: Dolmen
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 56 páginas
  • Precio: 14,16 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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