‘Renacida’, Millar de corazón

De la misma manera que los que llevamos décadas siguiendo su cine esperamos como agua de mayo el estreno anual de lo último de Woody Allen, hay una serie de nombres en el mundillo del noveno arte cuyas nuevas incursiones en la viñeta impresa siempre son aguardadas con sumo anhelo, sabiendo rodearse de un halo de cierta grandeza incluso antes de que hayamos podido hincarles el diente y apreciar de forma veraz si las expectativas puestas en ellas tenían fundamento o, no lo quieran los hados, se sustentaban en un recorrido que tarde o temprano tenía que albergar algún traspiés.

Varios son los que se me ocurren a uno u otro lado del charco que se ajustan a esta descricpión —aquí, en nuestra tierra, estaríamos hablando de gente como Paco Roca, Álvaro Ortiz o Carlos Giménez, por citar a los tres primeros que me han venido a la memoria—, pero del que hoy hemos de hablaros es de Mark Millar, genio incontestable que convierte en oro casi todo lo que toca y cuyo inmenso talento encuentra acomodo año tras año en una o dos miniseries de su Millarworld, ese universo particular que acoge ya a cuantiosas cabeceras que, interconectadas, llevan algo más de diez años haciéndonos alucinar a manos llenas.

Y mientras esperamos que Panini se decida a recoger en un volumen la mayestática segunda parte de ‘Jupiter’s Legacy’ —que más que cumplir lo que prometía ha superado dichas promesas a pasos de gigante con cada uno de sus cinco números— bien está que le dediquemos unas sentidas líneas a abordar las páginas que la editorial ha destinado a hacer lo propio con ‘Renacida’, una miniserie de seis números que, desde su anuncio, hizo que el fandom salivara de forma descontrolada cuando se supo que el artista elegido en esta ocasión por el guionista escocés para poner valor su historia iba a ser, ni más ni menos, que el enorme Greg Capullo: mucho tiempo ha transcurrido ya desde que el artista estadounidense creciera bajo el amparo de Todd McFarlane y su ‘Spawn’, desplegara sus alas y alzara un vuelo que lo ha llevado a alcanzar cotas de calidad que obliteran sin pestañear cualquiera de las mejores páginas conjuradas por su antiguo “mentor”.

Recién salido de curtir aún más su arte en los tremendos fuegos que supusieron los años al frente del ‘Batman’ de las Nuevas 52 —del que ya hemos hablado incontables ocasiones y que, por decir algo más, se alza ahora en la distancia como la única serie a salvar de la marejada de mediocridad que fue el experimento de DC—, el extremo detallismo al que Capullo somete a sus páginas, la sublime fluidez y portentosa espectacularidad de su narrativa, el mimo que exudan sus páginas y el ser uno de los pocos autores actuales capaces de soportar incólumes durante más tiempo que sus coetáneos el ritmo mensual de una publicación, hacen de él una de esas superestrellas del mundo del cómic USA que tienen más que merecido su estatus.

Mejor muestra de ello no podrían ser las páginas de ‘Renacida’, esta historia en la que Millar imagina un mundo de fantasía al que vamos tras morir y en el que nos esperan todos los seres que tocaron nuestra existencia de una forma u otra, ya fuera para bien o para mal, en las que Capullo da lección tras lección de ser un artista todoterreno que no sabe como amedrentarse ante los retos propuestos por los guionistas de los que se deja acompañar: ya sea en las pocas páginas que se sitúan en el “mundo real” como en las muchas que nos trasladan a esa tierra fantástica que, reflejo en cierto modo de nuestro mundo, parece ser una iteración “bestial” de la Tierra Media Tolkiniana, es en planchas como la de arriba donde uno no puede más que quedarse boquiabierto ante el despliegue de genio, talento y corazón que Capullo ha puesto en este trabajo.

Una cualidad esta última, la de atesorar un corazón enorme, que, lejos de ser exclusiva del artista, casi que cabría afirmar que le viene impuesta por lo que el guión de Millar discurre. Vale que, como afirman algunas de las voces más discordantes con lo que plantea aquí el escocés, se acumulen demasiados Deus Ex Machina y, toda vez la protagonista pasa a ese “otro mundo”, los encuentros con las personas que formaron parte de su vida terrenal sean mucho más frecuentes de lo que cabría imaginar; pero creo que eso no es más que una circunstancia que permite al escritor hacer avanzar el relato hacia dónde él quiere, un lugar éste en el que reflexionar sobre el objeto de nuestra breve existencia y en el que soñar, por qué no, con una posibilidad de vida ultraterrena completamente diferente a ese idílico, bucólico y completamente falso paraíso que la religión lleva prometiendo desde hace veinte siglos.

Tan real como el que describe cualquier profesión religiosa y tan ficticio como todos ellos, el mundo al que Millar envía a Bonnie, una heroína a la altura de las varias que ya nos ha presentado el guionista en otros títulos del Millarworld, es fascinante, mágico y uno al que, seguro, vais a desear volver en cuanto terminéis esta magnífica lectura. Como bien dice su máximo responsable en la entrevista que da cierre a la edición en castellano, es más que probable que haya no una secuela, sino hasta cuatro que completarían una pentalogía para la que, aparentemente, tiene “gran un broche de oro” final. Ante dicha opción sólo puedo afirmar ¿Cuándo, pardiez? ¡¡¿¿CUÁNDO??!!

Renacida

  • Autores: Mark Millar y Greg Capullo
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Ccartoné
  • Páginas: 192 páginas
  • Precio: 17,10 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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