‘Starlight. El regreso de Duke McQueen’, Millar se escribe M.i.d.a.s

Starlight

Decía mi compañero Jaime el otro día en su espléndida reseña sobre la no menos magnífica ‘Paper Girls’ —una reseña que suscribo punto por punto; tardando estáis ya en haceros con el volumen que ha publicado Planeta— que a poco que hayáis leído alguno de los artículos que publicamos todos los días habréis podido dar cuenta de esas figuras, guionistas o dibujantes, por los que alguno de nosotros siente verdadera predilección. Coincidiendo con mi estimado compañero en que Brian K. Vaughan es uno de esos escritores en la lengua de Shakespeare que siempre, sin excepción, me arrastran a aquello que tengan a bien proponernos —y si sois de los que estáis pendientes de las novedades en Estados Unidos, os recomiendo encarecidamente que busquéis a la de ya el número unitario de ‘Walking Dead’ que Vaughan y nuestro Javier Pulido se han marcado…BESTIAL— está claro, a la luz de todo lo que he llegado a afirmar sobre él, que Mark Millar es otro.

Apasionado lector de lo que el autor nos ha ido regalando desde que lo descubriera en ‘Authority’, y más apasionado aún desde que comenzara a desarrollar ese apasionante Universo que es el Millarworld, he ido abrazando sin remisión las muy diversas iteraciones sobre el mito del superhombre alrededor de las que, como apunté en su momento con motivo del volumen de ‘Jupiter’s Legacy’, casi siempre giran las historias del británico. Un casi bastante limitado en el que cabría meter a ‘Starlight’ de forma incuestionable por cuanto el personaje que protagoniza esta magnífica historia, el Duke McQueen del título, no es más que un anciano que, años atrás, fue un remedo de Flash Gordon en un lejano planeta del que se convirtió en salvador y legendario héroe.

Sin que nadie le creyera a su vuelta, McQueen lleva toda su vida mirando con nostalgia a los cielos que una vez lo acogieron. Una nostalgia que acaba de golpe cuando una nave de Tantalus, el planeta en el que corrió aquellas maravillosas aventuras, aparece frente de su casa y de ella baja un chaval que le ruega que regrese con él para volver a libertar a sus congéneres. En manos del hábil talento de Millar, dicha premisa, que podría haber conducido la historia a un simple homenaje a la citada creación de Alex Raymond, se convierte —una vez más, y van…— en una lectura sensacional, plagada de personajes llenos de un carisma que empieza y termina en ese inconmensurable protagonista que es Duke McQueen, un setentón que recuerda, y mucho, a John Wayne, en la forma en la que lo dibuja el gran Goran Parlov.

Porque esa es otra, si enormes son sus historias, la forma en las que éstas se despliegan, los giros que van introduciendo y cómo se terminan resolviendo siempre apañándoselas para dejarnos con una sonrisa de oreja a oreja; enormes son también los distintos dibujantes con los que Millar se ha ido asociando en cada una de ellas. Una larga lista que ya repasamos en la que el artista croata se sitúa en la parte delantera, si tal cosa es posible, gracias a un trabajo que aúna realismo e imaginación en un mismo espacio aviñetado y que, no cabe duda, es parte muy responsable de las fabulosas sensaciones que ‘Starlight’ nos transmite. Vale, mi «objetividad» para con Millar es inexistente —como inexistente es tal cosa para la apreciación de cualquier obra de arte, pero no voy a entrar en tan trillado debate— y, decía antes, da igual lo que haga, siempre me gusta…pero es que da la casualidad de que todo lo que hace es genial, y claro, ¿cómo no me va a gustar?

Starlight. El regreso de Duke McQueen

  • Autores: Mark Millar & Goran Parlov
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 168 páginas
  • Precio: 17,10 euros en Amazon

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.