‘Queen & Country. Volumen 1’, al servicio de su majestad

Queen and Country cover

A la hora de valorar lo que Greg Rucka ha producido hasta la fecha en el seno del género negro, creo que no nos equivocaríamos mucho si afirmáramos que —a falta de aseveraciones menos coloquiales— lo del guionista estadounidense «no es normal». Y a refrendar esta afirmación vienen tres títulos que hablan por sí sólos: ‘Whiteout’, ‘Gotham Central’ —vale, está co-escrita por Ed Brubaker (otro mago del género) pero eso no resta validez al trabajo de Rucka— y, por supuesto, esta ‘Queen & Country’ que hoy ocupa nuestro tiempo. De hecho, si me lo permitís, incluiría en esta terna un cuarto componente, la actual ‘Lazarus’, una cabecera que mezcla de forma excelsa ciencia-ficción con thriller y noir y que es de lo mejor que Image publica mes a mes.

Volviendo a ‘Queen & Country’, el título que le valió al guionista el Eisner a la Mejor Nueva Serie en 2004, lo que aquí nos encontramos es un tebeo como pocos ha habido en lo que se refiere al tratamiento del mundo del espionaje. Tanto es así, que si hubiera que comparar la presente cabecera con obras de otros medios, servidor se inclinaría a poner sobre la mesa los nombres de John Le Carré o en menor medida Tom Clancy y películas del calibre de ‘Los tres días del Cóndor’, ‘El sastre de Panamá’ o ‘El topo’: si hay un denominador común en este cajón de sastre que acabo de improvisar es, sin duda alguna, la sobriedad con la que se trata el mundo del espionaje y el «verismo» que irradian las diversas aproximaciones al mismo que ostentan tanto los dos escritores como los tres filmes.

Sujeto a esa «veracidad», el relato de las andanzas de Tara Chace, una agente del S.I.S (Servicio de Inteligencia Secreto del gobierno británico) que en las primeras páginas de la historia tiene su bautismo de fuego en terreno enemigo, deja no pocas veces anonadado al lector por su tridimensional cualidad y lo mucho que cuesta desprenderse durante la lectura de la sensación de que todo lo que leemos podría ir acompañado sin problemas de la coletilla «basado en hechos reales». Quizás la mejor muestra de ello —de entre las muchas que podríamos llegar a resaltar— es el arranque del tercer arco argumental, aquél que dibuja de forma soberbia Leandro Fernández y que arranca cierto 11 de septiembre de 2001 para mostrar una hipotética operación en Oriente Próximo que nos lleva de forma inequívoca a los escenarios en los que se desarrolla.

Unido a los otros dos, de igual calidad tanto narrativa como gráfica —desde que leyera ‘The Escapists’, esa oda al cómic firmada por Brian K.Vaughan, caí prendado del arte de Steve Rolston— lo que cualquier lector que se acerque a ‘Queen & Country’ encontrará es una muestra inequívoca del talento de Rucka a la hora de describir personajes y situaciones, un viaje intenso por los recovecos del tenso mundo del espionaje y de las consecuencias que tiene para las personas que en el se ganan la vida y, por supuesto, un cómic de esos que no debería faltar en cualquier tebeoteca.

Otra reseña en Fancueva | ‘Queen & Country Vol. 1′, espionaje de alto voltaje

Queen & Country. Volumen 1

  • Autores: Greg Rucka y VVAA
  • Editorial: Planeta DeAgostini
  • Encuadernación: Rústica con solapas
  • Páginas: 376 páginas
  • Precio: 19 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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