‘Jessica Jones. La hija púrpura’, y la sorpresa continúa

(…) supo encontrar otra voz, una que distando lo suficiente de lo que habíamos visto hasta entonces hasta para parecer diferente, tenía suficiente concomitancias con sus predecesoras como para que no dejara de parecer ‘Jessica Jones’. En otras palabras, Thompson y de Iulis habían conseguido dar en el clavo con su aproximación al personaje (…)

‘Jessica Jones. Punto ciego’, una inesperada sorpresa

No creo necesario abundar en que la condición fundamental que servidor encontró en el primer volumen de la nueva etapa de ‘Jessica Jones‘, después de no albergar ningún tipo de expectativas hacia ella —expectativas positivas, se entiende—, fue la de quedarse completamente sorprendido hacia lo que Kelly Thompson planteaba con un guión que reconocía con cierta admiración la influencia de Brian Michael Bendis y que, a la vez, conseguía alzarse con la suficiente voz propia como para no quedar ahogado en el inmenso océano que el guionista creador del personaje había planteado con la encarnación original del mismo en ‘Alias’.

Trascendido el modelo Bendis con paciencia y un muy buen entendimiento de hacia dónde había que llevar a la particular heroína, el final del primer arco argumental nos dejaba a los lectores de ‘Jessica Jones’ con la mandíbula desencajada y una última página que la portada de este segundo volumen no tiene reparos en destripar: la hija de Jessica y Luke Cage se volvía de color púrpura, y eso sólo podía significar una cosa en este rincón del Universo Marvel, Killgrave —el villano interpretado por David Tennant en la primera temporada que Netflix produjo de ‘Jessica Jones’ y el mayor antagonista de la investigadora en las páginas de ‘Alias’, había vuelto. Quiénes sabíamos del calado que el personaje tuvo en tiempos pretéritos de la colección —por no hablar de lo que Mark Waid hizo con él durante su estancia en ‘Daredevil‘— nos frotábamos las manos ante la perspectiva de lo que fuera que viniera a continuación en ‘Jessica Jones’, y lo que vino, recogido ahora por Panini, fue, de nuevo, una constante sorpresa.

Thompson controla a la perfección las mismas habilidades en cuanto a diálogos que su predecesor, y los enfrentamientos verbales entre Jessica y cualquiera de los co-protagonistas se alzan como los mejores instantes de un arco que, dibujado de nuevo con estimable personalidad por Mattia de Iulis —que, a ver, no es Michael Gaydos, pero atesora una claridad expositiva que a veces se le escapaba al estadounidense—, demuestra, más allá de toda duda razonable, que el testigo entregado por Bendis ha sido completamente obliterado y que, en manos de este nuevo tándem, Jessica Jones ha encontrado una vida renovada y atractiva. Lástima de la periodicidad —más bien de la falta de ella—, pero si la irregularidad de ésta redunda en una colección de tanta calidad no creo que nadie vaya a alzar la voz quejándose, ¿no? ‘Nuff said!!!

Jessica Jones. La hija púrpura

  • Autores: Kelly Thompson y Mattia de Iulis
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 144 páginas
  • Precio: 17,10 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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