‘El mundo a tus pies’, el noveno arte a los pies de Nadar

El mundo a tus pies

Hace dos años, su ópera prima era calificada en el momento de acometer la entrada en la que escribía sobre ella como el mejor tebeo español del año. Aquello sucedía a mediados de noviembre y, de no haberse publicado ‘Los surcos del azar’, el magistral primer trabajo de Nadar hubiera llegado imbatido a la conclusión del 2013. Obviamente, como también afirmaba en las líneas que le dediqué a aquellas maravillosas 400 páginas, poco importaba el intentar racionalizar cuál obra era mejor que otra —algo que, puestos a ser honestos, resulta de todo punto no mensurable— cuando lo realmente fundamental era que el habernos podido asomar a tamañas páginas suponía a todas luces la mayor alegría que nos podemos llevar los que mes a mes buscamos ese algo que nos deje atónitos y que provoque, una vez más, el poder celebrarnos en esta afición tan grande que es el cómic.

Y claro, a tan superlativo comienzo seguían las dudas. La primera, y obvia, atañía a si Pep Domingo —el nombre que se oculta tras el firmante Nadar— tendría talento suficiente para al menos mantener el mismo nivel en su siguiente incursión en el noveno arte o si, por el contrario —y como hemos observado en tantas y tantas ocasiones— la losa de tan temprano reconocimiento pesaría demasiado sobre sus capacidades y terminarían por no permitirle sacar de nuevo lo mejor de sí. La segunda, que habla de forma exclusiva de servidor y no de nada que tuviera que ver con Nadar, iba encaminada a preguntarnos (preguntarme) cuánto tendríamos que esperar para corroborar la firme impresión de que lo de ‘Papel estrujado’ no era flor de un día y que su siguiente título sentenciaría de forma rotunda que estábamos ante una nueva figura indispensable del cada vez más brillante panorama del tebeo en nuestro país.

Han sido casi dos años, pero como suele decirse, la espera ha valido la pena cuando lo que Nadar ha concretado con ‘El mundo a tus pies’ es de un nivel que, atención, supera lo que ya pudimos leer en su anterior obra —que tengo bastante fresca debido a una muy reciente relectura— para alzarse, de nuevo, como ya lo hiciera ésta, como el MEJOR TEBEO ESPAÑOL en lo que llevamos de año. Desconozco si de aquí a la conclusión de este 2015 el mercado patrio todavía nos reservará alguna sorpresa —quiero suponer que así es— pero muy difícil va a tenerlo sea quien sea para conseguir superar lo que estas casi 200 páginas ponen en juego de una manera que no es que roce o raye lo magistral, es que se lanza de cabeza a él y se baña a placer en sus aguas. Como lo leéis, ‘El mundo a tus pies’ es, a todas luces, una OBRA MAESTRA sin PALIATIVOS. Sin ningún paliativo.

El mundo a tus pies-interior

Arrastradas nuestras vidas por el lodozal que esta interminable crisis ha supuesto para un muy alto porcentaje de la sociedad—ocho años llevamos ya y, por lo menos en lo que a mi profesión de carrera se refiere (arquitecto, por si alguno se lo está preguntando), aún no hay visos de mejora— la rabia acumulada por la traición a todo aquello que dábamos por hecho y que garantizaba, o eso creíamos, ese falso estado del bienestar en el que nos sostenía aquella desconocida burbuja inmobiliaria cuyo estallido hizo temblar a medio mundo, es el motor que impulsa la lúcida, elocuente y ferozmente hiperrealista reflexión que Nadar lleva a cabo en las páginas de ‘El mundo a tus pies’. Una reflexión que, generadora de intensos sentimientos durante todo su recorrido, instila a lo largo del mismo la molesta y fascinante impresión de que no estamos leyendo ninguna ficción salida de la fértil imaginación del autor de turno sino que, en realidad, nos estamos asomando a unas vidas que se acercan tanto a las nuestras que podrían ser confundidas sin dificultad.

Es más, no es que Nadar exponga desnudas en sus páginas todas las miserias a las que nos hemos enfrentado en estos últimos años aquellos que hemos tenido que reinventarnos de forma constante para no quedar pisoteados por la crisis; es que al poner en boca de sus personajes conclusiones y afirmaciones sobre lo complicado de la supervivencia en estos tiempos, sobre esa rabia de la que hablaba antes, sobre el coste emocional que supone levantarse un día tras otro sin saber si ese será aquél en el que tu vida por fin volverá al cauce que tanto tiempo atrás perdió…y sobre otras tantas cosas que mejor no desvelar para que las descubráis por vosotros mismos, lo que el artista consigue es convertirse en la VOZ del par de generaciones a las que la crisis se ha llevado por delante.

Una voz que se articula a la perfección tanto en su discurso escrito como, por supuesto, en una vertiente gráfica que nunca se queda atrás: evolucionando sobremanera con respecto a lo que pudimos leerle hace dos años pero manteniendo la suficiente personalidad como para reconocer aquí lo que conocimos allí, el Nadar que encontramos en ‘El mundo a tus pies’ es un artista que continua explorando desde la honestidad y la claridad lo que el noveno arte puede ofrecerle para poner en pie las historias que quiere contar. No cabe duda de que el uso del color como mayor y más notable diferencia entre sus dos títulos ayuda a que la inmersión en la historia sea, de primeras, aún más efectiva que aquella que nos agarraba por las gónadas en ‘Papel estrujado’, pero es que con el o sin él, a lo que aquí asistimos es a un despliegue constante de un genio de tal nivel que, como decía antes, no sentirse reconocido en su totalidad o en parte en alguna de las tres historias que conforman el volumen es pertenecer a uno de esos grupos afortunados para los que la crisis es algo que le ha ocurrido a otros. Si no eres de esos pocos, encontrarte en estas páginas y saber que están ahí para cuando quieras volver a ellas podrá adquirir futura y vital relevancia cuando queramos comenzar a exorcizar los demonios que estos años han supuesto.

Nadar, de todo corazón: GRACIAS.

El mundo a tus pies

  • Autores: Nadar
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 192 páginas
  • Precio: 15 euros

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.