‘El libro de los insectos humanos’, la taxonomía según Tezuka

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Con la edición definitiva de ‘Fénix’ que Planeta DeAgostini comenzaba a publicar hace unos meses, los muchos amantes de las historias que Osamu Tezuka concretó a lo largo de su hiperactiva trayectoria podíamos sentirnos más que satisfechos. A fin de cuentas, el citado título fue considerado en su momento por el Dios del Manga como su obra cumbre, y cada nuevo volumen publicado no hará más que darle la razón (y si no me creéis, esperad y veréis). Pero eso no significa, ni mucho menos, que nuestra hambre de Tezuka quede saciada, sabiendo como sabemos que todavía queda por publicar en nuestro país un elevadísimo porcentaje (al que no me atrevería a poner cifra) de aquello que vio la luz en el país del sol naciente.

Es por este motivo por el que cualquier novedad en la que figure el nombre del grandioso autor nipón es siempre motivo de celebración, afirmación ésta que adquiere diferentes matices dependiendo de qué título estemos hablando, matices que en el caso de ‘El libro de los insectos humanos’ sólo pueden tener connotaciones de sobresaliente dada la especial relevancia que este título tiene dentro de la bibliografía del maestro japonés.

Preciso análisis de la condición humana a través del mutable carácter de uno de los mejores personajes centrales que ideó Tezuka, la historia hilvanada aquí por el mangaka nos presenta a Toshiko Tomura, una joven de poco más de veinte años a la que los medios han calificado como una moderna Da Vinci. Y es que Toshiko ha llegado a las cimas más elevadas de aquellas disciplinas artísticas que ha tocado, sean estas la interpretación, la arquitectura o la literatura.

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Mas Toshiko tiene un oscuro secreto, algo que oculta a los ojos del mundo pero que la gente que ha estado muy cerca de ella ha descubierto para su infortunio. Y es este secreto (que no desvelaré), y lo que comporta de cara a la supervivencia del personaje, lo que sirve de pretexto a Tezuka para postular su disconformidad con la sociedad en la que vivimos (por más que hayan pasado cuarenta años desde su publicación, muchos de los postulados que aquí expone el autor son de una actualidad asombrosa) al tiempo que desnuda el alma humana y nos da una soberana bofetada al mostrarnos las bajezas que estamos dispuestos a cometer con tal de medrar en la vida.

Obviamente enmarcada en las corrientes del manga adulto a las que Tezuka supo tan bien adaptarse llegados los setenta, siguen sorprendiendo (y seguirán sorprendiendo siempre) las formas narrativas de un autor que, imitado hasta la saciedad, nunca ha encontrado igual con el que pueda comparársele. En el caso que nos ocupa, los impresionantes juegos de luces y sombras (hay páginas que dan auténticas lecciones de autoridad a este respecto), las constantes experimentaciones con la estructura de las viñetas, los renovados usos que hace en no pocas ocasiones de los bocadillos de diálogo y el hecho de que el ritmo no decaiga a lo largo de sus casi 370 páginas son motivos más que suficientes para apoyar la anterior afirmación.

Al margen de recomendar efusivamente la lectura de tan sobresaliente título, lo único que me resta es alentar a Astiberri, o a cualquier otra editorial que tenga posibilidades de hacerlo, de conseguir más derechos de lo mucho que todavía queda inédito en nuestro país de Osamu Tezuka. Somos muchos los que se lo agradeceremos de todo corazón.

El libro de los insectos

10MAGISTRAL
  • Autores: Osamu Tezuka
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Rústica con solapas
  • Páginas: 368
  • Precio: 23 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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