‘El Castigador 4. Madre Rusia’, en constante ascensión

Supongo que es algo que las tres reseñas que ya hemos dedicado a los sendos volúmenes de Marvel Saga que Panini ha ido poniendo en circulación en los últimos meses con el Castigador como protagonista lo han dejado claro pero, aún así, insistamos en el que es más claro mensaje de cuantos me gustaría dejar bien claros a la hora de hablar de la etapa en la que Garth Ennis estuvo al frente del personaje. Y ese mensaje no es otro que: ‘El Castigador’ de Ennis NO ES NORMAL. Al menos servidor considera que una serie que arranca de la manera que lo hace ésta con el magnífico ‘En el principio’, que continúa en la espectacular ‘Cocina irlandesa’, que encuentra en este ‘Madre Rusia’ nuevas cotas de genio y que, seguirá en sentido ascendente hasta llegar a su culmen en esa OBRA MAESTRA del cómic que es el arco ‘Valley Forge, Valley Forge’…muy normal no es, ¿no?

Y es que, menos cuando se pone bestia y desagradable porque sí —léase ‘Crossed’, que me parece una serie de lo más mediocre si uno es capaz de superar el impacto constante de sus salvajes páginas— el guionista irlandés es de los que no decepciona, dejando lecturas de esas que no se olvidan por mucho tiempo que pase y que se tienen siempre “en la punta de la lengua” cuando a uno le preguntan cosas como “recomiendame un cómic americano que no sea de superhéroes pero que tampoco sea independiente y rara”. Es en ese tipo de situaciones —que, creedme, pasan más a menudo de lo que pudiera parecer— cuando el que estos suscribe no tiene reparos en empezar a citar casi siempre los mismos títulos, cosas como cualquiera de las historias del Millarworld, el ‘Midnight Nation’, el ‘Planetary’, ‘Y the last Man’, ‘Locke & Key’, ‘Bone’, ‘Saga’, ‘Lazarus’ —o un puñado considerable de las colecciones que Image edita actualmente…y así no las nombro todas— o, por supuesto, ‘Predicador’ y esta ‘El Castigador’.

Considerando la inmensa cantidad de cómics que responderían a esa petición, que la etapa de ‘El Castigador’ de Ennis se encuentre entre ellos debería ser suficiente respaldo como para alentar a cualquiera a que se acerque a unas páginas en las que el nivel de “molonería” nunca baja de lo más alto, siendo ‘Madre Rusia’ un ejemplo particularmente brillante por cuanto dicha cualidad no viene aquí sólo potenciada por la presencia de Frank Castle, que ya es, sino por la forma en la que el guionista introduce aquí a Nick Furia y los diálogos cortantes y llenos de mala baba que pone en boca del veterano espía de S.H.I.E.L.D. Vibrando pues por partida doble, si a la presencia de estos dos mastodontes silentes que cuando hablan es para emitir sentencias de las que cortan la respiración no fuera motivo más que potente para llamar la atención sobre éstas páginas, ahí está para suplementarlo todo el elenco de secundarios que acompaña a Castle en una misión imposible al corazón helado de Rusia, destacando ese Hombre de Piedra que es el general soviético que pretende, sin saber de lo imposible de tal pretensión, pararle los pies al Castigador.

Sacado del entorno natural de las calles de Nueva York, resulta sorprendente —y lo volverá a resultar de forma recurrente conforme la colección siga avanzando— que Ennis, acompañado aquí de un efectivo Doug Braithwaite, consiga hacernos olvidar que, históricamente, cuando el personaje ha funcionado con más contundencia es su hábitat usual. Un detalle éste que, no cabe duda, viene a sumar aún más enteros a esa clara sensación final que se tiene cuando se cierran las páginas del volumen de haber asistido a un despliegue de talento casi sobrenatural. Y eso, queridos lectores, no es algo que pueda decirse de muchos cómics llegados de allende los mares…y menos aún si éstos han salido del seno de la Casa de las Ideas.

El Castigador 4. Madre Rusia

  • Autores: Garth Ennis & Dougie Braithwaite
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 160 páginas
  • Precio: 14,25 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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