‘Los Muértimer 1. Matar el rato’, alimento para las expectativas

Cada vez con mayor frecuencia, algo natural dado su crecimiento, me veo con la opción de poder arrimarle a mi pequeña más títulos mensuales de los que arriban por estas costas para su lectura y posterior reseña. Animal omnívoro por ahora —ya veremos si el tiempo va decantando sus gustos hacia un sitio u otro o si, por el contrario, termina devorando cualquier cosa que se le ponga por delante como su padre— Julia ya ha paseado su mirada por una considerable cantidad de material europeo y estadounidense, si bien la mano la gana el primero por la barrera que, momentáneamente, plantea el que servidor tenga toda su tebeoteca yanqui en inglés. Así, y por acotar la cosa a las últimas semanas, por sus manos han pasado el primer Super Humor de ‘Súper López‘, todos los álbumes de ‘La caja de música‘ o ‘Enola Holmes‘, el ‘Peque Marvel‘, el ‘Supergirl. Cosmic Adventures in the 8th Grade‘ —éste, leído e interpretado por su padre—, el ‘Pilú en el bosque‘ —del que hablaremos en breve— o, por supuesto, la primera entrega que nos ha hecho llegar Astiberri de ‘Los Muértimer‘, un tebeo juvenil de intriga que apasionaba a mi vástago y que le hacía espetar un sonoro «¡¡NO!! ¿¿Así lo van a dejar??» cuando asistía incrédula al cliffhanger con el que Léa Mazé da cierre al álbum.

Hasta ese momento, ‘Los Muértimer’ ha invertido gran parte de sus 72 páginas en presentarnos a sus protagonistas, Celin y Colin Mortimer, hermanos mellizos cuyos padres regentan una empresa de pompas fúnebres y que viven en una casa pegada al cementerio de su ciudad, algo que ha sido más que suficiente para que sus compañeros de la escuela no cejen en su empeño de molestarles bajo esa consigna de «Muértimer» que da título al tebeo. Sin que sus padres entiendan el constante acoso que reciben por parte de los niños de su edad, y con la sola amistad del tallista del cementerio para aliviar la ingrata carga de sus jóvenes vidas, Celin y Colin están a punto de darse de bruces con un misterio que envolverá a unas intrigantes marcas en ciertas lápidas del cementerio, una horquilla dorada e, incluso, un asesinato.

Todo ello es narrado por Léa Mazé con un ritmo imparable y bajo la acertada premisa de ataviarse de su yo pretérito y dar con una voz que resuene potente con los lectores de un rango que, en principio, cabría ubicar entre 8-10 años pero que, a poco que uno se deje llevar, logrará encandilar hasta el maduro más recalcitrante. En conseguirlo juegan valores como la natural simpatía que despiertan los chavales, la doble comprensión de sus inquietudes y aquellas de los adultos de su alrededor —esos sufridos padres que muchas veces tan desconectados están de lo que sus hijos requieren—, el valorar en lo que cabe la efectiva simplicidad con la que se construye el misterio o, por supuesto, esos mismos valores que detenta el dibujo de la artista francesa. Huelga decir que estamos deseando —estamos, mi pequeña y yo— saber cómo continua una serie que ha conquistado muchas imaginaciones allende los Pirineos y que, a poco que os dejéis, hará lo propio al sur de la cordillera.

Los Muértimer 1. Matar el rato

  • Autores: Léa Mazé
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 72 páginas
  • Precio: 18 euros

Artículos destacados

Deja un comentario

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar