‘La Sensacional Hulka De John Byrne’, rompiendo moldes, paredes…y todo lo que se ponga por delante

Eran otros tiempos. Internet no existía aún ni en nuestros más locos sueños. Los cómics llegaban a mi ciudad natal con cuentagotas a contados sitios y el concepto de lectura en continuidad estaba tan comprometido que ser coleccionista de tebeos era más un «aquí te pillo aquí te mato» que otra cosa. Esto se traducía, mes sí, mes también, en que una serie que habías empezado y con la que estabas muy implicado, bien podía sufrir algún revés porque el número de turno no llegara a los lugares de peregrinación —que, lejos de ser tiendas especializadas, eran kioscos en los que periódicos, tebeos y chuches mil compartían espacio o papelerías con un enclenque exhibidor metálico que parecía avergonzarse de tener que mostrar superhéroes—. Fue en estas paupérrimas condiciones que, servidor descubrió, hace ya demasiados años como para llevar la cuenta, la Hulka de John Byrne, con un número 6 de la edición de Fórum que me encantó y que me llevó, como suele pasar siempre en este mundillo, a querer más de tan loco tebeo. Y algo más hubo, pero en completo desorden y lejos de la mirada coherente en temporalidad y continuidad que hubiera sido deseable.

Saltemos algo menos de una década, situemos a mi yo pretérito en Sevilla, ya con acceso a la red de redes, al descubrimiento que supuso Milehigh Comics y a los muchos —MUCHOS— dispendios que, en aras de completar colecciones llenas de huecos, llegué a invertir en material antiguo de DC y Marvel. Curiosamente, dos de las colecciones que primero sentí la necesidad de tener en condiciones fueron el ‘Hulk‘ de Peter David y la ‘She-Hulk‘ de John Byrne —curiosamente, claro está, por el parentesco de los personajes—: ya por aquél entonces había podido leer la etapa del artista a bordo de los 4F, sabía de su cariño por Jennifer Walters, y había tenido asimismo acceso a la novela gráfica en la que Byrne había establecido que la prima de Bruce Banner no podía revertir a su forma humana debido a una exposición excesiva a una radiación. Pero quedaba poder disfrutar, de una vez por todas, de una cabecera que ya sabía, por opiniones recabadas aquí y allá, que era un auténtico despelote.

Completada pues a golpe de cargo en la tarjeta de crédito y de paquete FedEx, las grapas de Byrne de ‘The Sensational She-Hulk’ fueron todo lo que esperaba de ellas…y mucho más: a lo largo de los primeros ocho números de la serie regular, el guionista y dibujante se desmelenaba por completo enfrentando a la heroína esmeralda con todo tipo de enemigos de lo más variopinto y esperpéntico, pasando por sus páginas el Circo del Crimen, los hombres sapo, el Doctor Bong o Xemnu el Titán y toda una serie de secundarios que, Spider-Man al margen, dejaban claro en qué fronteras del Universo Marvel se estaba moviendo una colección que ya en esos primeros ejemplares comenzaba a explorar las posibilidades de rotura de la cuarta pared, incluyendo Byrne constantes bromas y referencias que hablaban directamente al lector.

Pero, ay, tras esos ocho primeros ejemplares, cargados de genialidad, Byrne se apartó durante dos años de la cabecera, dejándola en manos de equipos creativos que no lograban estar, ni de lejos, a la altura de las circunstancias. Afortunadamente, esos 22 números en los que se dedicó a otros menesteres, no forman parte de lo que Panini incluye en este integral tan demandado e imprescindible, y tan sólo dos páginas de su regreso en el número 31 de la serie, servían al autor para dejar claro que aquel período de ‘Sensational She-Hulk’ sin su presencia sólo había sido un mal sueño de la protagonista.

A partir de ahí y hasta el momento de su marcha definitiva en el 50, Byrne hará de lo inesperado, lo improbable y lo excéntrico su marca de fábrica para con ‘Sensational She-Hulk’, y nada hay más evidente en este sentido que tres ejemplos concretos: el personaje de Mahkizmo, un bestiajo seudo Conan con poco serrín en la sesera; el ejemplar que Byrne abre con Shulkie saltando a la comba a página completa y aparentemente desnuda o, por supuesto, ese número 50 en el que han de encontrar un sucesor al genio del creador de ‘Next-Men‘. Tres instantes insertos en un conjunto que Byrne dibuja como «le da la gana» —la época en la que se encarga de la cabecera coincide con cierta evolución en su estilo, que se vuelve algo más suelto, con viñetas más grandes que aquellas que podíamos ver en sus 4F o en sus mutantes y cargado de esas tramas que tanto llegó a utilizar— y que, junto a otros muchos…muchísimos…colocan a ‘La Sensacional Hulka’ como uno de los mejores y más divertidos tebeos que Marvel haya publicado nunca. Y eso, queridos lectores, no es moco de pavo. ‘Nuff said!!!!

La Sensacional Hulka De John Byrne

  • Autores: John Byrne et al.
  • Editorial: Panini Comics
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 760 páginas
  • Precio: 55 euros
Oferta
La Sensacional Hulka De John Byrne
  • Chris Claremont, John Byrne, Alan Davis (Author)

Artículos destacados

Deja un comentario

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar