‘Home Time’, de niños perdidos y mundos por explorar

Comentábamos al reseñar la referencia más reciente publicada por The Rocketman Project, “Lady Enigma”, que se estaba preparando uno de esos lanzamientos que provocaría el suficiente ruido como para que muchos ojos se posaran sobre él. Por fin ha visto la luz y podemos afirmar que no nos habíamos equivocado en nuestra apreciación, este ‘Home Time’ de Campbell Whyte es cosa seria tal y como se puede comprobar con un simple y rápido vistazo a sus páginas. Ya advertimos que bajo esa apariencia de tierno comic para niños se esconde una obra mucho más profunda e intrincada, una historia que se cuece a fuego lento y que supone el retrato de una sociedad extraña, fantástica, onírica y, puede, que más peligrosa de lo que parece. Pero claro, todo esto puede ser una apreciación mía, para salir de dudas, mejor ir a la librería más cercana y hacerse con un ejemplar de la obra, un formato físico que dejará completamente satisfecho al aficionado más exigente, dejando bien claro por parte de la editorial que la apuesta que han hecho por este título puede significar un gran paso. Pero ha llegado el momento de dejarnos de tanto secretismo y exponer los puntos fuertes de “Home Time”, que son muchos y muy variados. 

Un relato que se inicia con el último día de curso para una pandilla de chavales que, muy pronto, dejarán sus días de colegio para sumergirse en el siempre amenazante y temible instituto. Hasta que llegue ese punto de inflexión en sus vidas, les queda todo un verano que pasar juntos, un periodo estival lleno de interrogantes que bien podría ser sus últimos momentos como grupo. Hay pensamientos para todos los gustos. Sin embargo, este estado de incertidumbre se va a ver cortado de inmediato debido a un inesperado incidente: toda la panda de niños caerán a un río al intentar salvar a un perrete. Todo el grupo se verá transportado a un lugar extraño, lleno de criaturas fantásticas y donde todo parece ser demasiado bueno. Una premisa que bien puede recordarnos a todo lo acontecido por los niños perdidos en la isla de Nunca Jamás, esa localización creada por J.M. Barrie en su inmortal “Peter Pan”. Whyte, por su parte, decide dejar un poco de lado todo lo relacionado con la trama que pondrá a la chavalada fuera del Pueblo Durazno y decide centrar su atención en la evolución de estos preadolescentes, un momento muy delicado en nuestras vidas que se va a ver alterado por un evento totalmente imprevisible, dejando a nuestros protagonistas perdidos en un emplazamiento desconocido y sin saber muy bien hacia dónde van sus pasos.

El trabajo realizado por el artista australiano es de esos que serán recordados en el futuro, por su calidad, diversidad y derroche de imaginación. El esfuerzo que realiza para crear de la nada una sociedad, unos habitantes, una fauna, una agricultura, una tradición, una cultura…en definitiva, un mundo en el que poder contar su historia es sencillamente brutal. Y es aquí donde Whyte nos engaña a todos, ya que cuando todas las piezas están desplegadas en el tablero para contarnos un relato de aventuras hay un giro inesperado, todo se centra en la capacidad de adaptación al medio de los chicos. Pasan los meses y el shock inicial al verse en este nuevo paisaje desaparece para dejar paso a pensamientos más profundos como “¿Saldremos alguna vez de este sitio?”, “¿Será algo bueno?”, “¿Quizás malo?”. Un sentimiento de comunidad algo forzado que, según a quien se pregunte, tendremos una respuesta u otra. Pero si algo consigue dejarnos bastante descolocados es la parte artística del volumen, estilos de lo más diversos van sucediéndose ante nuestros ojos a medida que pasamos las casi doscientas treinta páginas que lo conforman: dibujo a lápiz en blanco y negro, pixelado estilo videojuego de los años ochenta, psicodelia rebosante de colores chillones o ilustraciones propias de los cuentos para jóvenes. Añadamos algunos mapas con multitud de detalles, diseños de casas y distintas localizaciones, hojas de diario escritas a bolígrafo, partituras de canciones tradicionales de Durazno y un sinfín de detalles que, cada uno de ellos, aportan su granito de arena a crear de la nada lo que tenemos delante de nuestros ojos. Una lectura para disfrutar pausadamente, degustando cada página y sumergiéndonos en lo desconocido a la misma vez que nuestros amigos. La buena noticia es que hay más, un segundo volumen que nos desvelará el destino de la pandilla. ¿Las malas? No sabemos cuándo verá la luz en nuestro país. Esperemos que The Rocketman Project (actualmente Cósmica Editorial) se apiaden de nosotros.

[Grade — 9.50]

Home Time

  • Autores: Campbell Whyte
  • Editorial: The Rocketman Project
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 228 páginas
  • Precio: 25.00 euros

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