The Battle at Kemble’s Cascade, el matamarcianos de los juegos de mesa

The Battle at Kemble’s Cascade

Si los nombres de Xevious, Gradius, R-Type o Ikari Warriors te dicen algo, entonces este juego de mesa está hecho para ti: The Battle at Kemble’s Cascade (La batalla en la Cascada de Kemble), una versión de cartas de los clásicos matamarcianos en el que los jugadores nos metemos en la piel de bravos pilotos de cazas espaciales en busca de gloria mientras luchamos contra oleadas de enemigos y recuperamos restos de tecnología extraterrestre entre los asteroides.

El espacio y sus peligros están representados mediante una serie de cartas distribuidas en filas y columnas a las que en cada ronda se añade una nueva fila en la parte superior y se elimina otra en el extremo opuesto; una hábil forma de simular el scroll vertical de las recreativas de la época. Los jugadores (de 1 a 5) se mueven por este espacio resolviendo los efectos de cada carta y realizando acciones como recoger potenciadores o créditos, luchar contra naves alienígenas, esquivar asteroides y agujeros negros o incluso bloquear o disparar a otros jugadores.

Durante la partida podremos adquirir mejoras para nuestra nave incluyendo diferentes tipo de armamento, motores o escudos, y balancear la energía entre cada sistema para aumentar nuestra potencia de fuego, velocidad o defensa según interese. Además, para darle un poco más de salsa al asunto, también tenemos misiones, logros y un mecanismo denominado “nivel de amenaza” con el que podemos “disfrutar de la satisfacción de dispararnos salvajemente unos a otros mientras esquivamos los ataques de los demás jugadores y la lluvia de disparos de las naves enemigas”.

Z-Man será el encargado de editar este juego de los hermanos Anders y Olle Tyrland durante la Gen Con 2014 el próximo mes de agosto.

Sitio oficial The Battle at Kemble’s Cascade

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Miguel Michán @miguelmichan

He visto más películas de ciencia ficción y terror de las que mis padres deberían haber permitido. He pasado noches en vela encarnando a un poderoso mago neutral malvado. He llorado con algún que otro juego de Square. Y hasta llegué a convertir mi pasión por el manganime y la cultura japonesa en una forma de ganarme la vida cuando, en Noviembre de 2000, creé Shirase, una revista especializada que dirigí durante tres años mientras colaboraba en las revistas Dokan y Minami. Así que sí, puede decirse que llevo con orgullo eso de ser un friki como la copa de un pino. ¡A mucha honra!

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