‘El archivo & El vacío’, After Death

Titubeante, errática, algo deslavazada y desconcertante, la prosa y narrativa de V. E. Schwab en los compases iniciales de ‘El archivo‘ me hacía pensar que lo mucho que había disfrutado de la portentosa imaginación y la maravillosa capacidad de la escritora para construir personajes y mundos en la trilogía de ‘Sombras de magia’, no había sido sino un espejismo, una fugaz y brillante instante creador —todo lo fugaz que más de mil páginas pueden ser— que encontraba aquí, en esta saga de dos volúmenes previa al levantamiento de los cuatro Londres, los antari y las aventuras de Kell y Lila, un escaparate nada alentador que parecía querer equilibrar a la baja la soberbia impresión que me había llevado de las habilidades juntando letras de la literato. Nada más lejos de la realidad.

Esos compases iniciales, confusos y trastabillados, no eran sino el perfecto prólogo de poco más de setecientas páginas en las que Schwab imagina para el afortunado lector que se asome a ellas otro mundo rico y fértil que, mucho más anclado a nuestra realidad que el de ‘Sombras de magia’, se centra en el personaje de Mackenzie Bishop, una adolescente de dieciséis años que acaba de perder a su hermano pequeño en un trágico accidente y se ha mudado a un viejo hotel con su padre y su madre para intentar rehacer una vida que se hacía añicos en su antiguo hogar. Con tamaño drama recurrente de trasfondo, uno que sin duda sirve a Schwab para dibujar a unos padres ajenos, lejanos y encerrados en un dolor con el que copan como pueden, si es que pueden; la escritora pronto nos abre la puerta a la vertiente fantástica que le sirve para vertebrar un relato en el que, entre otras cosas, se reflexiona constantemente sobre la muerte, esa espada de Damocles que la humanidad arrastra sobre sí desde que el primer homínido hollara la superficie de nuestro planeta y que, sin duda alguna, marca nuestro breve paso por el mundo.

Y es que Mackenzie tiene un pequeño secreto que nadie sabe: es una Guardiana de El Archivo, una organización alojada en una suerte de realidad paralela a la que va a parar la memoria completa de nuestros difuntos cuando fallecen. Allí se almacena por toda la eternidad en una enorme e inacabable biblioteca que atesora todo el conocimiento humano. Pero los inadvertidos habitantes de los infinitos estantes del Archivo no descansan todos en paz, y muchos de ellos despiertan sin que nadie pueda evitarlo y van a parar a los estrechos, unos pasillos oscuros en los que, si no se les guía de nuevo hacia su lugar de reposo, pueden desbordarse y contaminar nuestro mundo. Y es ahí donde entra en juego Mackenzie, en encargarse, como lo hiciera su abuelo, de devolver las «almas» al lugar donde pertenecen. No me diréis que no es un comienzo de esos que enganchan y no te sueltan, ¿no?

Añadid a lo anterior a un joven atractivo y algo misterioso que aparece en la vida de Mac cuando se muda al Coronado —el citado hotel—; otro joven aún más misterioso que supondrá pieza clave de todo el trasunto en torno al que gira la totalidad de la trama; una conspiración para destruir los Archivos desvelando su existencia a la gente y, sobre todo, una forma de construir a su heroína que resulta tan tridimensional que pareciera estar asomándome a la vida de cualquiera de los adolescentes a los que año tras año doy clase —incluso en su vertiente más trágica Schwab da en el clavo con la descripción de la dualidad entre fragilidad/fortaleza de la psique de un adolescente—; y lo que tenemos como resultado son dos volúmenes que se leen con una intensidad y un interés cada vez más creciente hasta que explotan, como ya sabíamos que la escritora era capaz de hacerlo, en un clímax que corta el aliento.

Como guinda a un pastel exquisitamente cocinado con mimo y esmero, Schwab ofrece con el epílogo de ‘El vacío’ una conclusión nada convencional que hace que aún nos sintamos más «enamorados» del personaje de Mackenzie y que, de la misma manera que nos pasaba con los tres libros de ‘Sombras de magia’, queramos deseemos anhelemos de forma imperiosa que algún productor avispado vea en ambos libros, no sólo el potencial para una adaptación —una que, creemos, se podría hacer perfectamente en una única película— sino el punto de partida para una saga que podría ir mucho más allá a poco que se rascara en el fascinante y complejo mundo que se esconde en el Archivo y la jerarquizada sociedad que lo controla, con sus Guardianes, sus Brigadas y los varios estamentos superiores que vigilan porque nada se tuerza en tan fundamental estructura. Creo firmemente que hay aquí el suficiente sustrato para levantar una serie que llamara por igual a jóvenes y adultos a poco que tratara de navegar por las tumultuosas aguas de la vida, la muerte y la vida después de la muerte. ¿La veremos algún día?

El archivo / El vacío

  • Autores: V.E Schwab
  • Editorial: Minotauro
  • Encuadernación: 2 vols. rústica con solapas
  • Páginas: 352 / 368 páginas
  • Precio: 17,05 euros en Amazon / 17,05 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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