‘Viuda Negra. La más buscada de S.H.I.E.L.D’, MAGNÍFICA

Lo lamenté. Y mucho. Para qué voy a mentir. El adiós de Mark Waid y Chris Samnee de ‘Daredevil’, una serie a la que habían sabido imprimir un giro radical y que, tras su marcha, dejaba atrás una de las tres mejores etapas que ha conocido el hombre sin miedo, era un “mazazo” para los que esperábamos que la estancia de los dos artistas se prolongara sine die en la cabecera del cuernecitos. Pero, como suele decirse, mientras una puerta se cerraba —dando paso a la incursión de unos Charles Soule y Ron Garney que, atención, están entendiendo a la perfección a Matt Murdock y su alter ego— otra se abría para un tandem que, decididos a mantenerse en los márgenes del universo Marvel y, probablemente, haciendo caso omiso de los cantos de sirena de la editorial, se arrojaban en brazos de Natasha Romanov para abrir el séptimo volumen que La Casa de las Ideas le dedica a la espía rusa.

La decisión se antojaba, al menos a este lado del papel, tan arriesgada como poco atractiva si había que tener en cuenta el errático e irregular recorrido que Viuda Negra había tenido hasta ahora en miniseries que no lograban mantener el interés más allá de su premisa de partida o en el amago de serie regular que, auspiciada por Nathan Edmonson y Phil Noto en 2014, no logró mantener su fuelle inicial y se perdió, como tantas otras, en tramas que a nadie importaban. Pero, parafraseando al Chapulín Colorado: “No contábamos con la astucia de Mark Waid y Chris Samnee”…

El arranque del nuevo volumen de la cabecera ya es toda una declaración de principios y engañosa antesala de lo que estará por venir: en 22 páginas que se leen en un suspiro —y no es una metáfora, es que se leen en un abrir de cerrar de ojos— y que carecen casi por completo de diálogos, Waid deja que Samnee, su portentosa narrativa cinematográfica y su maravilloso estilo de dibujo arrebaten por completo el protagonismo y, con páginas como las que podéis ver aquí abajo —que, creo, hablan por sí solas con total elocuencia—, nos epaten de tal manera que dejemos pasar el hecho de que es poco, muy poco, lo que nos cuenten en realidad.

Sin que una carencia que en otra ocasión habría supuesto una tremenda zancadilla para las intenciones de los artistas sea más que una distracción momentánea, es a partir del segundo número que ‘Viuda Negra’ comienza a ofrecer enseñar su mano, y a cada nuevo ejemplar desvela que ésta no va, en ningún sentido posible, de farol. Para conseguir la escalera real de color con la que han terminado situando a su criatura entre las cinco mejores que actualmente pululan por el inmenso mar de mediocridad por el que navega Marvel, Waid decide apostar por un recurso que, bien usado, funciona siempre a la perfección: tirar del pasado y hacer que los fantasmas de entonces persigan a la heroína de ahora.

Y el pasado de Natasha no podía antojarse más fascinante que el que dibuja el veterano guionista: alternando la narración entre ese tiempo en el que la letal espía se formó con un presente en el que se ve acosada por S.H.I.E.L.D y por otros intereses que no puedo revelar so pena de incurrir en algún que otro spoiler —algo que sería, más que nunca, veneno para los potenciales lectores que a ella quieran acercarse— el discurrir de ‘Viuda Negra’ reserva sorpresas casi a cada vuelta de página, consiguiendo en muy pocas que dejemos todo prejuicio hacia el personaje completamente aparcado y nos entreguemos desaforados al pleno disfrute de unas aventuras que siempre nos dejan con ganas de más.

Directo responsable de ello, en precisa y armoniosa conjunción con Waid es, como ya apuntábamos antes, Chris Samnee. La evolución del artista desde sus inicios a mediados de la década pasada con la prometedora ‘Capote in Kansas’ ha sido tan espectacular como soberbios han resultado algunos de los escalones por los que ha transitado —al margen de ‘Daredevil’ son citas obligadas ‘The Mighty’ y ‘Thor: the Mighty Avenger’— y bien podría afirmarse que con las aventuras de Romanov, el artista de Missouri ha tocado techo. Comentaba antes que las páginas del primer número del volumen son un dechado de virtudes narrativas que se acercan, y de qué manera, a lo que podría ser una producción cinematográfica centrada en el personaje; y el resto de las 136 que conforman esta primera entrega del nuevo formato en cartoné de la colección 100% Marvel de Panini no le van a la zaga, ofreciendo todo un rosario de soluciones dispuestas a dejar la mandíbula por los suelos al más pintado. Y, cuidado, que esto es sólo el comienzo de una serie que, en su avance, ha ido subiendo como la espuma y que ahora mismo, al otro lado del charco, está al rojo vivo.

Viuda Negra. La más buscada de S.H.I.E.L.D

  • Autores: Mark Waid & Chris Samnee
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 136 páginas
  • Precio: 15 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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