‘¡Universo!’, obra maestra del sci-fi

Eterno enamorado del papel, pero consciente al mismo tiempo de que el futuro de la literatura y el cómic pasa por lo digital si no queremos seguir abusando de este mundo en el que vivimos, creo que la apuesta de Panel Syndicate es tan necesaria como brillante. Propulsada por Brian K.Vaughan y Marcos Martín y con la magistral ‘The Private Eye’ como primer producto que se ofertó a los potenciales lectores pagando por cada número lo que creyéramos conveniente —como si eso eran $0—, el sello de tebeos digitales tiene ya en su haber un catálogo de lo más estimulante conformado, al margen de la ya citada, por ese asombroso especial de ‘The Walking Dead’ con el que Vaughan y Martín contribuían —y de qué manera— al universo creado por Robert Kirkman; por ‘Barrier’, serie que incluíamos entre lo mejor de 2017; por ‘Blackhand Ironhead’, lo nuevo y espléndido de David López; por ‘Umami’, una alocada aventura culinaria en un mundo fantástico que se ha sacado de la manga Ken Niimura y, por supuesto, por este ‘¡Universo!’ con que el Albert Monteys nos dejaba “con la mandíbula a ras de suelo” a los que seguimos de cerca su trabajo desde hace mucho.

El motivo fundamental de tal sensación de sorpresa era, evidentemente, que con la impecable trayectoria del artista catalán en el mundo del humor gráfico —pocos días hace desde que habláramos de ‘El show de Albert Monteys’, esa magnífica recopilación de las historias que se publicaron en ‘Orgullo y satisfacción’—, encontrarnos con los seis relatos de ciencia-ficción “pura y dura” que ahora recoge Astiberri en un volumen del que ya dijimos por Twitter que hacía muy fácil elegir una única compra en el pasado Salón del Cómic de Barcelona consiguió, como poco, dinamitar por completo cualquier idea preconcebida que pudiéramos tener hacia Monteys y lo que era capaz de desarrollar sobre una página en blanco.

Y mientras los que la fuimos adquiriendo a lo largo de un prolongado periodo de tiempo —no voy a recordar exactamente cuánto, pero casi aseguraría que fue más de un año y medio— seguimos a la espera de que Monteys continúe explorando el riquísimo cosmos que construye en los cinco números aparecidos hasta el momento, lo que la relectura de los mismos provoca es mucho más que la mera confirmación que nuestra percepción inicial hacia la serie no era equivocada y, leídos de una sentada —porque a ver quién es el guapo que, terminado un número, puede cerrar tan tranquilo el libro—, se aprecia con una mayor intensidad lo cohesivo de una narración completamente desprovista de flecos a los que poder criticar.

¿Que qué significa esa aseveración? Muy evidente: que a ojos de este redactor, ‘¡Universo!’ es una lectura perfecta, sin fisuras o tiempos muertos, exenta de soluciones que podrían haberse mejorado o carente de herramientas para satisfacer al lector más exigente que solicite de una historia de ciencia-ficción el no caer en patrones trillados del género, el ser innovadora y atesorar sorpresas constantes tanto en su premisa de partida como en su conclusión. Todo eso, y mucho más, cabe ser encontrado en cualquiera de las cinco proposiciones que nos ofrece Monteys. Cinco historias que, independientes, están hilvanadas por un invisible hilo —todas tienen lugar en el mismo futuro— y comparten el espíritu que siempre ha hecho grandes a los mejores títulos de la ciencia-ficción: el servir de crítica al ahora utilizando argumentos del mañana.

Así, en ‘¡Universo!’ podemos encontrar a Monteys arremetiendo contra el corporativismo, alertando de los potenciales peligros de las inteligencias artificiales o reflexionando, a través de una soberbia metáfora, sobre la falta de comunicación “real” a la que, irónicamente, parecen dirigirse desbocada la raza humana. Ojo, que la intención del artista sea ésta u otra diametralmente opuesta es algo que sólo él podría aclarar y, huelga decir, que lo que servidor ha extraído de ‘¡Universo!’ se ciñe a la reflexión personal e ¿intransferible?.

Lo que ni es personal ni mucho menos intransferible es poder apreciar el preciso funcionamiento de todos y cada uno de los relatos aquí incluídos, la socarronería de fondo que dimanan los cuatro primeros, lo mucho que se intuyen en todos ellos las horas de trabajo invertidas para pulirlos hasta obtener el resultado que podemos disfrutar, el asombroso manejo del tempo narrativo y la claridad con la que —gracias a la limpieza de su trazo y composiciones— se presenta todo y, con respecto a ‘La Cristina del mañana’, la facilidad con la que ésta se coloca como una de las mejores historias de ciencia-ficción con desplazamientos temporales de por medio que se hayan publicado jamás. Una cualidad ésta que, extensible aunque en menor medida al resto de los cuatro relatos, hace de ‘¡Universo!’ una cita OBLIGADA para los amantes del género y una compra INEXCUSABLE para todo aquél que quiera dejarse “volar la cabeza” con uno de los mejores tebeos que verán la luz en formato impreso durante este 2018.

¡Universo!

  • Autores: Albert Monteys
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 208 páginas
  • Precio: 17,10 euros enAmazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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