‘Tungsteno’: un thriller coral con un ritmo endiablado

Cartel Tungsteno baja (RGB)

El brasileño Marcello Quintanilha toma prestado el nombre del elemento químico con el punto de fusión más elevado que se conoce para dar título a este frenético thriller. El hecho de que haya escogido el Tungsteno quizá se deba precisamente a eso, al tiempo que la trama tarda en entrar en ebullición, y a que una vez que lo hace, la intensidad del clímax central de la narración se sale de las escalas. Se trata de una historia coral donde se entrelazan las vivencias de varios personajes, a partir de un único detonante: un par de colgados que se están dedicando a pescar con explosivos en las aguas de Salvador de Bahía, encendiendo las iras de un jubileta cuyo pasado en el ejército lo convierte en un tipo con el que es mejor no bromear.

El pasado, como en toda buena historia de serie negra, juega un papel importante en el desarrollo de la trama aunque solo se asome de refilón en algunos pasajes. Ese pasado nos sirve para poner en contexto a los diversos protagonistas —el citado jubileta, el joven Caju que sobrevive gracias al menudeo, la mujer asfixiada por su vida marital y el madero furibundo—, a través de algunos flashbacks que se entrelazan a la perfección con los acontecimientos presentes. Eso, sumado al continuo salto entre las perspectivas de los distintos personajes, mostrando incluso en ocasiones la misma situación desde ópticas diferentes, convierte a ‘Tungsteno’ en un artefacto ensamblado con precisión milimétrica y con un ritmo realmente endiablado. Tarda un pelín en arrancar, eso sí, pero en cuanto inicia el sprint no se detiene hasta la última página.

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Retomando la analogía con el Tungsteno, Quintanilha bien podría haber llamado a su obra TNT, ya que cada hilo de la trama es como una mecha que se va consumiendo, y consumiendo, con toda la tensión hitchcockiana que ello implica, hasta que el artefacto te estalla en pleno rostro con el clímax final, en el que cada personaje encuentra lo que andaba buscando o culmina su particular descenso hacia los infiernos. Puede que ‘Tungsteno’ no tenga la atmósfera de las obras de Anthony Pastor o el poso narrativo de ‘Balas perdidas’ (todo ello publicado también por La Cúpula), pero trasciende la mera anécdota gracias a una sólida estructura formal y a unos personajes con una fuerte carga psicológica cuya introspección no impide que la trama evolucione de forma frenética. A todo ello hay que sumar un grafismo potente y realista, al que solo se le puede achacar cierta incongruencia en las expresiones de los personajes en algunas viñetas, donde lo que nos dice su rostro no termina de encajar con lo que parece sentir el personaje. Es algo que suele ocurrirle a los dibujantes que trabajan con referencias fotográficas; no sé si será el caso de Quintanilha, aunque a veces lo parece. Sea como sea, el crudo retrato de Salvador de Bahía y de sus gentes, lejos de la belleza de las playas y la prosperidad del turismo, convierte a ‘Tungsteno’ en una lectura que te deja sin aliento.

Tungsteno

  • Autor: Marcello Quintanilha
  • Editorial: La Cúpula
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas: 188
  • Precio: 18,50 euros

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Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

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