‘The Wicked + The Divine 6’, dioses muy terrenales

Como no tenemos ningún problema en reprocharnos a nosotros mismos nuestras carencias, vaya por delante que nos parece muy reprobable que, siendo este el sexto volumen que Norma dedica a recoger la muy estimable ‘The Wicked + The Divine‘, sea esta la primera ocasión en que nos disponemos a arrojar apreciaciones sobre el trabajo de Kieron Gillen y Jamie McKelvie. Y, como tampoco nos duele en prenda pedir disculpas por esta alarmante carencia, vaya por adelantado un «lo sentimos» si alguno de vosotros ha echado en falta que hubiéramos hablado de esta ecléctica, ambiciosa y enorme cabecera que, a parecer de este redactor, es de lo mejor que ha visto la luz bajo el sello Image en la última década.

Definir ‘The Wicked + The Divine’ y hacerlo de manera que no queden recodos de duda acerca de aquello en torno a lo que orbita la serie no es tarea sencilla. A grandes rasgos —a MUY grandes rasgos—, Gillen construye aquí una suerte de reinvención de la mitología a escala mundial, aglutinando en las páginas de la colección todo un vasto rosario de referencias a dioses de las más variadas procedencias. Descendiendo un poco en la escala bajo la que la miramos, ‘The Wicked + The Divine’ se apoya en una idea básica: los dioses toman forma corpórea en un ciclo que lleva repitiéndose desde el comienzo de los tiempos cada noventa años. Cuando lo hacen, son tratados como auténticas estrellas, pero sólo podrán mantener su estatus —y los poderes a él asociados— durante dos años.

Si aumentamos aún más el foco de la lente de análisis, lo que nos encontramos es una vivisección de la sociedad actual a través del filtro de la cultura pop, las redes sociales, el éxito fácil de esas estrellas mediáticas que duran lo que un telediario y el fango al que son arrastradas a la mínima de cambio. Y es en este nivel donde, ‘The Wicked + The Divine’ encuentra su una intensidad inusitada, en la construcción de un microcosmos de tintes hiperrealistas que, presencia de dioses o no por medio, imbuye al lector en una realidad no muy alejada de aquella a la que uno puede asomarse a poco que eche un vistazo a ciertos círculos de este complejo mundo nuestro. Dicha construcción, plagada de detalles que sólo se aprecian en toda su complejidad con una relectura —servidor ya va por dos revisiones de la serie completa y todavía tiene la sensación de estar perdiéndose cosas—, pasa por tantos instantes, tantas ideas y tantos recursos y giros, que escarbar en ellos con más detalle es algo que voy a dejar a cada uno de vosotros.

Baste añadir que, ligado de manera íntima a ese fantástico cosmos, y abundando en ese realismo inventado del que hace gala Gillen, encontramos el último —o primer— escalón encarnado en la que es la apuesta de mayor calado de la cabecera: sus personajes. Da igual a quién cojamos para abrirlo y estudiarlo, TODOS los personajes que conforman el panteón sobre el que se eleva ‘The Wicked + The Divine’ atesoran una voz tan propia y distinguible, que poco hubiera importado si la serie hubiera contado con el dibujante menos hábil de este mundillo, habríamos identificado con la misma precisión a Laura Wilson, eje central de toda la narración, o a cualquiera de los dioses, llámense éstos Ananke, Amaterasu, Baal, Inana o la muy carismática Lucifer.

Afortunadamente, la responsabilidad de dar vida a todos ellos no recae en un cualquiera, sino en un Jamie McKelvie que explota aquí todos los recursos a su alcance para hacer de cada número de la cabecera todo un festín para los sentidos. Y no ya en un diseño de personajes que es todo un dechado de imaginación, sino en una narrativa que, siempre con la claridad por bandera, no parece agotar nunca nuevas ideas con las que configurar la página —o la doble página— y dejar al lector con la mandíbula por los suelos.

El choque de ambos mundos, controlado desde su concepción por dos artistas que ya se conocen de sobra, da como resultado, ya lo decía al comienzo, una propuesta apasionante, intensa, compleja en no pocos momentos y variada como pocas, que tan pronto se dedica durante un número a que dos personajes hablen, como en el siguiente a plantear una batalla campal entre los bandos que, poco a poco, se van generando entre las humanas divinidades. Y esa variedad añadida, que hace de la lectura un continuo proceso de sorpresa, es el último eslabón de una cadena sobresaliente que coloca a ‘The Wicked + The Divine’ en una muy elevada posición del Olimpo comiquero.

Creo que, con estos párrafos, nos hemos resarcido de la carencia, ¿no?

The Wicked + The Divine 6

  • Autores: Kieron Gillen & Jamie McKelvie
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas: 168 páginas
  • Precio: 19 euros

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.