‘Solos 3’, el cielo como límite

Solos 3

Hablamos de ella en julio de 2013. Volvimos a hacerlo hace casi un año con motivo de la salida de su segundo volumen en castellano. Y, desde entonces, esperábamos ansiosos la siguiente entrega de ‘Solos’, esa serie sobre la que afirmábamos doce meses atrás que es una de las cabeceras «del momento» al otro lado de los Pirineos y que está sirviendo a Fabien Vehlmann como el más sólido escaparate del incuestionable talento que el guionista viene derrochando en la totalidad de los títulos que le hemos podido leer en los últimos tiempos. Un talento que, además, ha sabido unirse a dibujantes de altura evitando así la posibilidad de que lo efectivo de sus historias quedara reducido ostensiblemente por un acabado gráfico pobre o erróneo.

Hemos podido observar dichas circunstancias recientemente en ‘Preciosa oscuridad’, en esa soberbia aventura vikinga que fue ‘Asgard’ o, hace unos días, en el último álbum de las aventuras de ‘Spirou & Fantasio’ que también nos traía hace poco Dib-buks. Con Bruno Gazzotti como responsable de que la pátina visual de ‘Solos’ sea impoluta —y lo es, de eso no hay duda alguna—, las páginas de éste tercer volumen ofrecen, al igual que pasaba en sus predecesores, todo un recital de maestría en la construcción del misterio y la intriga que rodea a la fantástica —en los dos sentidos del epíteto— aventura que viven esos niños aislados en un mundo del que han desaparecido todos los adultos. Me gusta, y me gusta mucho, que en la evolución que hasta ahora han sufrido los protagonistas, Vehlmann haya conseguido capturar la voz de unos chavales convertidos en intrépidos supervivientes por las circunstancias, y que lo haya hecho de tal manera que, cuando la lectura del presente volumen comienza a ofrecernos posibles y complejas respuestas a la causa que cabría encontrar detrás de la premisa de partida de la serie, no sintamos como extraño que un adolescente sea el que las elucubre.

Pero aún me gusta más que la sensación mayoritaria cuando se lee ‘Solos’ es la de que nunca «ves venir» al discurrir de la acción. En este sentido, Vehlmann está cuidando al máximo la información que da al lector y la que se guarda, y cómo van desplegándose los muchos avatares que se cruzan en el camino de los niños para que al lector le sea imposible anticiparse a los numerosos giros que aquéllos imprimen a la narración. Nada más que por eso, por hacer que parezca tan fácil construir un relato que no desvela su mano a la «mínima de cambio», acercarse a ‘Solos’ sería obligatorio para los amantes de las buenas historias, vengan en el formato que vengan —aunque, bien cierto es, que si eres «seriófilo» lo que aquí vas a encontrar te va a agarrar con mucha más intensidad—. Si a esa cualidad le añadimos el «fantabuloso» dibujo de Gazzotti, que llena páginas y más páginas con un talento fuera de lo común —su mimo por el detalle es alucinante—, alentaros a que os acerquéis a esta soberbia colección es lo MÍNIMO a lo que llama el sentido común. ‘Solos’ es MUY GRANDE. No cometáis el error de perdérosla.

Solos 3

  • Autores: Fabien Vehlmann & Bruno Gazzotti
  • Editorial: Dib-buks
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 112 páginas
  • Precio: 17,58 euros en Amazon

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.