‘Se abre el telón’, a mandíbula batiente

A ver si conocéis este:

Se abre el telón y se ve a Francisca Pérez de Aguado realizando sus tareas domésticas cuando, al intentar enchufar la plancha, se lleva un calambre de aúpa.

¿Cómo se llama la película?

El Amperio ContraPaca

De entre las muchas secciones habituales que conformaban la desaparecida ‘Orgullo y satisfacción’, la que este redactor siempre buscaba primero antes de dar cuenta de las barrabasadas que se agolpaban, traviesas, tras las viñetas de los ilustres nombres que conformaron aquel genial experimento editorial, era aquella en la que Manel Fontdevilla, haciendo gala de su sempiterno sentido del humor retomaba la tradición de los chistes de «se abre el telón y…», esos que tan de moda estuvieron durante los ochenta y principios de los noventa, que hoy en día habría que empezar aclarando a las nuevas generaciones lo que era un telón y su relación con los cines, y que demostraban, no sólo la imaginación de la que siempre han sido escaparate los chistes, sino la riqueza de nuestro castellano para jugar con las palabras adaptándolas a aquello a lo que queramos que se adapten.

Amante de los chistes cortos, esos que con muy pocas palabras saben provocar la risa incontenible, servidor se las tuvo que arreglar en no pocas ocasiones durante las lecturas periódicas de la citada sección de Fontdevilla para parar de reír ante las desopilantes ocurrencias del artista, que ya en una, ya en tres viñetas, desarrollaba de forma escueta la idea para dejarnos el enigma y, siempre en la segunda o cuarta viñeta, con carácteres blancos sobre fondo negro y texto invertido, dejarnos la respuesta. Una respuesta que a veces, de enrevesada, era imposible de adivinar, peri que siempre conseguía eso, provocar la más sincera de las risas. Recogidas ahora por ¡Caramba! en un tomo recomendado especialmente a cinéfilos y extensible a todos los que quieran echarse unas carcajadas, las 92 películas que Fontdevilla re-imaginó se ponen a disposición de todos aquellos que no estuvieran suscritos —¡¡muy mal!!— a ‘Orgullo y satisfacción’. Y ya que hemos empezado con uno, terminemos con otro…

Se abre el telón y se ven, sentados a una mesa, a Juan Tamariz y a un Alien.

El mago madrileño saca una baraja de cartas, la mezcla y se la ofrece abierta al xenomorfo para que elija un naipe. Éste, babeando y segregando ácido, coge torpemente una, la mira y, ante la indicación de Tamariz, la vuelve a meter con el resto.

El prestidigitador vuelve a mezclar con extrema habilidad las cartas, las corta y saca una que enseña al Alien. Al reconocer en ella el naipe que eligió, el mortífero extraterrestre sólo acierta a emitir un «BEEEEEEEEEEEEE».

¿Cómo se llama la película?

Alien baló sorprendido del truco.

Se abre el telón

  • Autores: Manel Fontdevilla
  • Editorial: ¡Caramba!
  • Encuadernación: Rústica con solapas
  • Páginas: 96 páginas
  • Precio: 10 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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