‘Punk Rock Jesus’, distopías Orwellianas

Punk Rock Jesus portada

Fue ver su primer número anunciado en el Previews y tener claro que ‘Punk Rock Jesus’ iba a convertirse en una lectura obligatoria durante los seis meses en los que Vertigo iba a publicar la serie de Sean Murphy en Estados Unidos. Fue leer su primer número y quedar completamente alucinado a cualquier nivel que uno quiera considerar con la propuesta que el artista norteamericano había cuajado. Fue finalizar el sexto y no dar crédito a lo que acababa de leer: una obra que se posicionaba de forma clara como una de las tres mejores que nos llegaba del otro lado del charco el pasado 2012 y que confirmaba al dibujante (y ocasional guionista) como una de las figuras más sobresalientes del actual panorama comiquero yanqui.

Con sus treinta y tres años, Murphy (del que ya habíamos leído sobradas muestras de su talento como narrador secuencial en títulos como ‘Off Road’, ‘Joe el bárbaro’ o la asombrosa ‘American Vampire: selección natural’) pertenece a esa amplia generación de generaciones que asistió al nacimiento de la televisión del reality show, un alumbramiento que muchos seguimos con morbosa curiosidad en sus primeros pasos y que hoy, algo más de una década después, sigue captando la atención de incontables telespectadores que encuentran en el esperpéntico escaparate de «realidad» que ofrecen subproductos como ‘Gran hermano’ un indudable escapismo a la cruda realidad que nos rodea o a lo grisáceo y monótono de sus existencias.

Como los grandes narradores de ciencia ficción han hecho siempre, Murphy se apoya en la configuración del momento que nos ha tocado vivir para saltar unos cuantos años en el tiempo y ofrecernos un futuro distópico en el que, pintando un telón de fondo que se apuntala mediante breves pinceladas (el nivel de las aguas ha subido en todo el mundo debido al efecto invernadero, la sociedad está cada vez más desestructurada…), el autor nos presenta a J2, un reality cuya premisa de partida es tan simple como ingeniosa: clonar a Jesucristo a partir del ADN de la sábana santa y convertirlo en protagonista eterno de un show multimillonario.

Punk Rock Jesus interior

Con estos mimbres, lo que Murphy cuaja es una lectura estructurada de forma precisa y brillante alrededor de un pequeño corpúsculo de personajes con un carisma incuestionable: ya sea éste el que desprende Chris (el clon del hijo de Dios), ya el que encontramos en Slate, el todopoderoso administrador del show, ya el que Murphy instila en la madre de Chris, la Dra. Epstein (la científica que obra el milagro de su clonación) o, por supuesto, el que destila desde su primera aparición esa mole llamada Thomas, quizás más protagonista de la historia que el propio ‘Punk Rock Jesus’.

Y si atractiva resulta de principio a fin una historia que atrapa al lector irremisiblemente, no menos fascinante es lo que encontramos en la vertiente visual del volumen: en blanco y negro y con una fuerza expresiva que ya quisieran para sí muchos de los artistas considerados hot hoy por hoy, Murphy demuestra controlar a la perfección los engranajes del arte secuencial, ya sean estos los que le sirven para articular un storytelling lleno de ritmo y de espectaculares recursos (atención a las dobles páginas, que superan con mucho la mera consideración de splash pages), ya en los que se apoya para caracterizar a sus personajes de forma precisa sin resquicio para el equívoco.

Lo decía más arriba y lo reformulo aquí: si nada lo evita, ‘Punk Rock Jesus’ entrará a formar parte a finales de año de esa selección que, como ya era práctica habitual en Zona Fandom, haremos de lo mejor que el 2013 nos ha dejado en el mundo del cómic. Y atentos a Murphy, porque el trabajo que está realizando junto a Scott Snyder en la espectacular ‘The Wake’ lo pone en el punto de mira de cara a similares consideraciones en el próximo año. Al tiempo.

Punk Rock Jesus

9OH YEAH!!!
  • Autores: Sean Murphy
  • Editorial: ECC
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas: 224
  • Precio: 16,95 euros

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.