‘Noé’, la Biblia a un lado

Noe portada

Cuán cierto es que la historia tiende a repetirse, a volver sobre sí misma para caer en similares errores. Y sino que se lo digan a Darren Aronofsky, que ya pasó un auténtico quinario para poder estrenar en los cines la magistral y fascinante ‘La fuente de la vida’ y que, temeroso de que su visión sobre aquella historia de redención, religión y amor extremo no pudiera llegar a concretarse, optó por plasmarla en cómic de la mano de Vertigo y con los dibujos de Kent Williams antes que la producción viera la luz.

Sabedor de que su nuevo proyecto, esta versión libérrima y nada acomodaticia que ha llevado a cabo sobre el pasaje bíblico de Noé, podía encontrarse con similares dificultades —de hecho, la Paramount estuvo a punto hasta última hora de estrenar una versión en cines que distaba mucho de la que el cineasta había ideado—, y con la lección bien aprendida, Aronofsky decidía publicar en el país vecino entre 2011 y 2012 los dos primeros álbumes de los cuatro de que iba a constar la traslación al cómic del guión de ‘Noé’ tal y como él y Ari Handel lo habían escrito.

Un guión que, como decía antes, se aparta de forma más que consciente del relato bíblico estricto para ofrecernos una aproximación a la figura del constructor del Arca que poco o nada tiene que ver con la del hombre en plena senectud que uno tiene como imagen mental primera del personaje. Tanto es así que, si en los cines veremos a Russell Crowe encarnando al “héroe”, lo que podemos leer en las páginas del cómic se aproxima más al mundo de los superhéroes que a lo que podría llegar a interpretarse como una adaptación de los versículos del texto sagrado.

Noe interior

De mano de Niko Henrichon —el artista al que le debemos junto a Brian K.Vaughan esa gran lectura que fue ‘Pride of Baghdad’—, Noé adquiere el porte, la disposición y la apariencia de un dios nórdico que poco se aparta del canon de Thor, echando mano el dibujante canadiense de un arte que poco o nada tiene que ver con lo que le veíamos en la citada novela gráfica publicada por Vertigo allá por 2006: variando por completo el trazo que podíamos verle entonces, lo que las páginas de Noé ofrecen es un recital espectacular que encuentra en un uso fascinante del color una de sus mejores y mas mimadas cualidades.

En lo que respecta a la historia, y sin ánimos de reventarle a nadie la más que recomendable experiencia de acercarse a ella (ya sea en el cine como en las páginas que son objeto de esta reseña), lo que Aronofsky y Handel ofrecen aquí incursiona de forma decidida en el género fantástico/ de ciencia-ficción de corte similar al que ya pudimos verle al director en ‘La fuente de la vida’, esto es, un fantástico de determinación filosófica que sirve como crisol a las ideas existenciales y religiosas de su máximo artífice y que hace del uso de la metáfora poderosa arma que esgrimir de cara a esos fanatismos que ya han arremetido de frente contra la producción cinematográfica.

De hecho, si no fuera por el nombre del personaje central y porque, en esencia, el hilo conductor de la historia dimana de la Biblia, podríamos pensar que estamos ante un relato de ciencia-ficción a secas, considerando que la acción no tiene lugar en la Tierra del pasado —más bien parece un futuro post-apocalíptico en un planeta de alguna galaxia distante— y que la inclusión de ciertos elementos que no desvelaré parecen alejarla de las páginas del “libro de Dios”. Una apariencia nada real ya que, con todos su adornos, ‘Noé’ no puede ocultar su condición de reflexión acerca del espíritu humano y la relación de nuestra especie con el entorno que nos rodea, circunstancias ambas que hacen de esta lectura un momento profundamente religioso que, al no adscribirse a ninguna doctrina, encuentra una fuerza mayor que la que pudieran haberle aportado los apoyos de ésta o aquélla confesión.

Noé

  • Autores: Darren Aronofsky, Ari Handel y Niko Henrichon
  • Editorial: Random House Mondadori
  • Encuadernación: 2 vols. rústica
  • Páginas: 144 c/u
  • Precio: 11,95 euros c/u

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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3 Comentarios

  1. Tiene algo que ver este comic con la peli homonima recien estrenada?

    Por cierto, menos mal que habeis cambiado el formato de la web, os deje de seguir porque era muy muy feo, ahora volvere a veros 🙂

    • Sí, es el que publicó Aronosfki antes de saber si podría llevar el guión al cine.

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