‘Los viejos hornos 3. El que se va’, dando guerra

Con su flamante puesto en la selección de lo mejor del 2016, un puesto que se había ganado a pulso tras sus dos primeras entregas y que colocaba a Wilfrid Lupano, Paul Cauuet y las entrañables aventuras de unos marchosos abuelos en una posición envidiable dentro de la vasta propuesta editorial que desembarcaba en nuestro país el pasado año, es de recibo pensar que poco o nada tiene ya que demostrar ‘Los viejos hornos’ y que, más o menos con el “piloto automático” en marcha, la tarea de Lupano a la hora de seguir ahondando en las vidas de sus carismáticos protagonistas es cosa hecha. Pero, como se podía esperar del genial guionista, no es el talante acomodaticio el que caracteriza a este tercer volumen de la cabecera, y el escritor francés demuestra de forma categórica que aún le queda mucho por decir sobre unos personajes que, de así quererlo, todavía seguirán con nosotros durante bastante tiempo.

Esperando que así sea y que ‘Los viejos hornos’ no se quede en una colección de cuatro o cinco álbumes —que, cuidado, si son del mismo nivel que el visto hasta ahora, tampoco pasaría nada—, son como decía las 56 páginas que aquí encontramos, muestra más que evidente de la elevada calidad que dimana de una serie genial, tremendamente agradable, elocuente y cínica como ella sola y con un sentido del humor que, dejando arquetipos del género cómico, nos mantiene con una perpetua sonrisa que parece estar siempre al borde de la carcajada gracias a las locas ocurrencias de esos vejestorios dispuestos a cualquier cosa con tal de que su edad mental nunca se deje afectar por los achaques y enfermedades propios de la senectud.

Dejando aquí resuelta cierta trama que cierra planteamientos iniciados en el primer álbum —y discúlpenme la vaguedad, pero a estas alturas desvelar cualquier detalle podría ser catalogado de spoiler de alto nivel— el tercer álbum de ‘Los viejos hornos’ vuelve a recurrir a tirar de historias pasadas para definir aún más a sus protagonistas, redimiéndolos o explicando de forma parcial el por qué de muchos de sus extravagantes comportamientos. La sutileza con la que Lupano ejecuta tal recurso es trabajada en iguales modos por Cauuet, y lo expresivo de sus lápices y tintas —amén del uso del color— maridan a la perfección para ofrecer un conjunto compacto, sin fisuras que, repito, nada tendría que demostrar a estas alturas y, aún así, vuelve a dar el do de pecho.

Los viejos hornos 3. El que se va

  • Autores: Wilfrid Lupano & Paul Cauuet
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 56 páginas
  • Precio: 15,20 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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