‘Las aventuras del Capitán América, centinela de la libertad’, película en viñetas

Dos momentos.

Momento número 1. Algeciras en algún instante indeterminado de 1992…aunque juraría que cercano al verano. Mi visita diaria a la papelería de cerca de casa de mis padres para ver si había llegado algo nuevo —por aquél entonces, recién iniciado en el mundillo, desconocía las reglas de distribución, cualesquiera que éstas fueran— da como resultado el toparme de bruces con un prestigio de portada naranja en la que el Capitán América aparece erguido junto a tres «viñetas» que rezan: «Emoción», «violencia» y «terror». La atracción es inmediata y, aunque su precio de 525 pesetas se lleva por delante la mitad de mi asignación semanal, no vacilo y lo incorporo a mí muy modesta tebeoteca. Y lo mismo haré, en meses posteriores, con los otros tres ejemplares que conforman ‘Las aventuras del Capitán América, centinela de la libertad’ editado por Fórum.

Son tiempos en los que mi colección de cómics se define por lo exiguo de su volumen y mi afición hacia el noveno arte por la lectura reiterada de las pocas grapas y aún menos tomos que se van almacenando en una de las estanterías de mi dormitorio. Bajo esa idiosincrasia, no resulta difícil comprender que a lo largo de los dos años siguientes, mientras amor por el mundillo y cantidad de tebeos crecen más o menos a la par, vaya dando cuenta una y otra vez de los mismos títulos, empapándome hasta la última acotación de cómo están dibujados, que herramientas utiliza el dibujante de turno para narrar y cuáles son aquellas de las que echa mano el guionista para hacer avanzar la acción.

Tantas son las que, en mi recuerdo, le llegan a «caer» a ‘Capìtán América, centinela de la libertad’, que podría aventurar una cifra mayor de 25 y menor de 40 y no estaría errando en exceso. Tantas, que lo que Fabian Nicieza y Kevin Maguire plasman aquí, sobre todo en un primer número que a servidor le sigue pareciendo excelso, consiguen que esta historia de origen del icono por excelencia del Universo Marvel termine convirtiéndose en una de mis referencias imprescindibles durante muchos años y, por supuesto, en una de las lecturas que entran en mi Top5 de manera ineludible en aquellos lejanos tiempos.

Momento número 2. Algeciras, 5 de agosto de 2011. Viernes de estreno de ‘Capitán América: El primer vengador’ —¿os he dicho alguna vez que, estando en Nueva York, me crucé con Chris Evans en Midtwon Comics?—, cuarta producción del Universo Marvel Cinematográfico que, dirigida por Joe Johnston, se dispone a contarnos el origen del personaje antes de que, un año más tarde, Joss Whedon lo incorpore a sus portentosos Vengadores. Y, vale, seguro que los primeros pasos de Steve Rogers como el abanderado estadounidense han sido contados hasta la saciedad en decenas de tebeos diferentes, pero todo en la cinta, desde su magnífica producción hasta la forma en que rueda Johnston me recuerda poderosamente a aquellos prestigios que, casi veinte años atrás devoré con fruición una y otra vez.

Es entonces, y sólo entonces, cuando una impresión que no podría haber tomado forma antes, lo hace, y a la necesidad imperiosa de volver a releer, casi cuatro lustros después, el trabajo de Nicieza y Maguire, se añade el que lo que los autores hicieron en aquellas páginas era, a su manera, una auténtica «película en viñetas» capaz de inspirar e influir una narración cinematográfica dos décadas más tarde.

Huelga decir que, a ojos de este redactor la única traba que interpondría ante ‘Capitán América, centinela de la libertad’ es la misma que ya me fastidió sobremanera en su momento: el que, debido al agotamiento, Maguire no pudiera llegar a dibujar el cuarto ejemplar e incluso necesitara ayuda para el tercero de la mano de dos nombres, Steve Carr y Kevin West que, seamos francos, no le llegan a la altura del betún. Es más, es que, auxiliado por Josef Rubinstein —mucho más adecuado a sus lápices que Terry Austin—, no sería muy descabellado afirmar que las planchas de Maguire para el primer número de la serie son, en su exquisitez y delicadeza, sin lugar a dudas, el mejor trabajo que el artista ha hecho a lo largo de su trayectoria. Y eso ya es razón más que suficiente para convertir a este volumen publicado por Panini en toda una pieza de necesaria adquisición. ‘Nuff said!!!

Las aventuras del Capitán América, centinela de la libertad

  • Autores: Fabian Nicieza, Kevin Maguire y Kevin West
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 216 páginas
  • Precio: 21,85 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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