‘La novia y la ladrona’, de humores y otras secreciones corporales

La  novia y la ladrona

Fue algo que, por mor de otro tipo de discurso, dejé de lado en la última aproximación que realicé al cómic erótico allá por el mes de Julio con ocasión de ese espléndido volumen que era ‘Historias inconfesables’. Centrado en aquella ocasión en defender un género que califiqué tan válido como «los superhéroes, el seinen manga o la bd más aplaudida», y arremetiendo contra los prejuicios de aquellos que no saben valorarlo, obvié el comentar lo poco que servidor se ha acercado a un tipo de tebeo que, por supuesto, tendrá su público pero que, existiendo alternativas más, digamos, carnales, nunca he llegado a entender. Y que no se me malinterprete, no es una cuestión de prejuicios (sería absurdo que así lo fuera) sino más bien de incapacidad a la hora de asumir que haya lectores (así, sin género asignado) que busquen aliviarse mediante unas viñetas que son aún más ciencia-ficción que cualquier producción cinematográfica X.

Dicho esto, de cuando en cuando, y siempre que el dibujante lo merezca (como es el caso) uno no puede evitar dejarse vencer por la curiosidad a la hora de asomarse a las lúbricas páginas de un cómic erótico, máxime si, como pasa en ‘La novia y la ladrona’, viene disfrazado de «road movie», un género fílmico por el que siempre he sentido debilidad y que aquí, con mucho miembro viril, sudor, secreciones vaginales y lenguas hambrientas de carne, adquiere un sesgo tan alocado y desmesurado que, en última instancia, uno termina riéndose a carcajada de las locas ocurrencias de la guionista.

Completada la odisea de sexo, carretera y polvos (en las dos acepciones del término) con otro alocado relato de rugby, duchas calientes y pelotas, está muy claro que el mayor interés del volumen reside tanto en averiguar hasta dónde es capaz Rakel de llevar la búsqueda del orgasmo de sus protagonistas como en encontrar aquí a un Sergio Bleda en los inicios de una trayectoria (las páginas recopiladas datan de 1994) que después sería ampliamente reconocida con esa ‘El baile del vampiro’ que le hizo acreedor del optar al premio al autor revelación en el Salón del Cómic de 1998. Y os estaría mintiendo si os dijera que el albaceteño prometía ya bastante en estas páginas por cuanto lo que en ellas se vislumbra, entre penes, senos, vaginas y demás partes de la anatomía, es un espléndido dominio de la narración y la composición y un estilo perfectamente definido que desde entonces sólo ha mejorado de forma exponencial.

La novia y la ladrona

  • Autores: Sergio Bleda y Rakel
  • Editorial: La Cúpula
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 80 páginas
  • Precio: 14,5 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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