‘La memoria del agua’, vidas perdidas y encontradas

La memoria del agua portada

Que la eficacia de un relato de corte fantástico o de terror reside en convertir lo cotidiano y mundano en un elemento capaz de generar sorpresa y albergar lo extraordinario es algo que ha quedado probado hasta la saciedad por ambos géneros tanto en literatura como en cine en incontables ejemplos que no voy a empezar a enumerar para no convertir las primeras líneas de esta reseña en un mero listado de títulos que todo el mundo conoce.

Como fusión de ambos lenguajes, el literario y el visual, el cómic no es menos, e igualmente son abundantes las historias que, como ‘La memoria del agua’ se centran en presentarnos a unos personajes que podrían ser nuestros vecinos —qué digo vecinos, podrían ser familia nuestra— en situaciones que están sacadas de la vida misma, en este caso una madre y una hija que se mudan al pueblo natal de la primera tras dejar atrás a su adúltero marido y padre.

La memoria del agua interior

Bajo esta simple premisa, que perfectamente podría haber figurado como punto de partida para un drama familiar al uso de esos que tanto abundan en las sobremesas de ciertas cadenas de televisión, y siempre con la pequeña como hilo conductor de lo que mueve a los acontecimientos, Mathieu Reynès y Valérie Vernay nos van introduciendo poco a poco en la misteriosa atmósfera que rodea al pueblo y, sobre todo, a un solitario farero que resultará eje clave de todos lo que se va desarrollando en las páginas del volumen integral publicado por Norma.

Con un ritmo que sabe alternar perfectamente las «secuencias» costrumbristas —más pausadas y plenas en diálogos que sirven de vehículo para conocer a los personajes— y aquellas en las que el guión de Reynès permite hablar a las viñetas de Vernay, es en el arte de esta última donde reside gran parte de la fuerza y efectividad de ‘La memoria del agua’: mientras que su agradable trazo, deudor en cierto modo de las maneras de Cristopher Blaine o Manu Larcenet —más del segundo que del primero—, es responsable de lo mucho que llega a potenciarse la cercanía de los personajes, es su cinematográfica aproximación a ciertos momentos de la trama —sólo hay que ver la imagen que hemos incluido más arriba— la que determina la mayor fortaleza de una lectura cuyo cierre deja un espléndido sabor de boca.

La memoria del agua

8EVOCADORA
  • Autores:Mathieu Reynès y Valérie Vernay
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 104
  • Precio: 21,50 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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