‘La gente honrada’, vivir, que no es poco

‘La gente honrada’ es un título que debería sonar, y mucho, a los lectores habituales de los tebeos que publica Norma. Y ello es debido, simplemente, a que la obra cuyo guión, al menos en la entrega inicial, firma Jean-Pierre Gibrat y cuenta, a lo largo de todo su recorrido, con los lápices de Christian Durieux, ya vio la luz hace unos cuantos años en el formato de la colección Nómadas. En aquél momento, allá por 2012, en Francia sólo habían sido publicados dos de los cuatro volúmenes que finalmente compondrían este entrañable fresco sobre la vida de Philippe, un cincuentón que tiene que reinventarse en lo profesional cuando la vida le da un duro revés; y dichos álbumes fueron los que Norma incluyó en la entrega número 46 de su desaparecido —y muy añorado— sello, dejándonos a los lectores que sabíamos de su continuidad allende los Pirineros la duda «existencial» de si alguna vez en un futuro no muy lejano nos podríamos asomar a la conclusión de los muchos frentes argumentales que Durieux, encargado del guión desde el segundo volumen, iba abriendo poco a poco.

Tres años después de que la aparición de su cuarto álbum en Francia pusiera fin a un recorrido editorial de ocho años, la respuesta de Norma a nuestras dudas no podría haber sido más contundente ni haber venido respaldada por un mejor vehículo que el integral con el que la casa catalana recoge en su totalidad este relato de corte claramente costumbrista y determinada vocación humanista que, trascendido lo genial de una primera parte cocinada alimón entre Gibrat y Durieux, permite, en su posterior desarrollo, que descubramos a un escritor tan hábil en juntar letras como lo es en llenar planchas y más planchas de vida y candor. Porque si algo hay en las páginas de ‘La gente honrada’, eso es un candor sin par que, sustentado por el trazo afable del Durieux dibujante, evoluciona a ojos vista conforme vamos pasando las páginas y, con ellas, los años; encandila por las tonalidades nada estridentes del coloreado y, por la forma en la que, casi desde la primera viñeta, nos podemos llegar a sentir plenamente identificados con el personaje central, nos gana de principio a fin, viendonos obligados a sucumbir sin remedio al encanto que desprende la lectura.

Una lectura que, como la vida que quiere representar, tiene un poco de todo: amor, tristeza, alegría, desencantos, tragedias, rabia, esperanza…y muchas cosas más se dan cita en el discurrir de unas páginas que si nos llegan como lo hacen es gracias a la honestidad con la que Gibrat y Durieux tratan el conjunto, por la enorme y constante variedad con la que lo caracterizan y, sobre todo, por que el elenco de personajes que rodean a Philippe resulta, por momentos —muchos— tanto o más interesantes y tridimensionales que el propio protagonista, y compartir con ellos sus pequeñas cuitas, sus vivencias imaginadas, resulta tan gratificante como hacer lo propio en la vida real con la gente que forma nuestro círculo más cercano, esos con los que compartimos nuestro yo más auténtico y a los que no solemos ocultarles nada. Presentados así, es normal que terminemos haciendo nuestros a la familia de Philippe o a los amigos que irá encontrándose por un camino que vale la pena recorrer junto a ellos , y no os podéis imaginar cuánto, a través de las páginas de un integral que no tiene desperdicio alguno de principio a fin.

La gente honrada

  • Autores: Christian Durieux y Jean-Pierre Gibrat
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 296 páginas
  • Precio: 37,95 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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