‘La cosa del pantano: Seres queridos’: un Vaughan a la deriva

cosadelpantano‘La cosa del pantano’ es un título asociado inevitablemente a un nombre: Alan Moore. Y es que el de Northampton supo apropiarse de esta cabecera clásica de DC para conseguir llevarla a un nuevo nivel donde supo jugar con todo tipo de géneros, desde la ciencia-ficción, el terror hasta sus “queridos” superhéroes. Moore dejó un inmneso vacío que Rick Veitch, a su salida, trató de llenar como autor completo, de forma bastante digna hay que añadir. Tras él, llegaría otro guionista estrella hoy en día como Mark Millar (‘Kick Ass’, ‘Némesis’, etc.), especializado en la deconstrucción postmoderna del género de superhéroes. Millar dejó al protagonista en una situación complicada para ser retomado, convertido ahora en una especie de guardián elemental del planeta.

Así que cuando Brian K. Vaughan recogió el testigo para relanzar la serie tenía un trabajo arduo por delante. Y eligió salir por la tangente, dejar de lado a lo que un día fue Alec Holland y poner como protagonista a su hija, Tefé Holland. Una adolescente que desconoce (o más bien, no recuerda) su pasado y que, al averiguarlo, se propone descubrir su propósito en el mundo.

Vaughan estructura la historia en capítulos autoconclusivos, casi a la manera de un serial, cada uno de los cuales tiene un narrador diferente y un escenario distinto. La odisea, pues, de Tefé, es narrada desde distintos puntos de vista en vez de centrarse en ella.

Pero hay algo que falla en este revival de ‘La cosa del pantano’. No son las portadas realistas de Phil Hale, desde luego (son lo mejor del volumen, sin duda). Es más bien que a un dibujo tosco y a veces directamente malo (con algunas desproporciones de vergüenza ajena) de Roger Petersen (recuerda a un Mike Wieringo en horas bajas), se le une un guión mediocre, regulero, que ni convence en la caracterización de personajes ni plantea tramas consistentes a cada capítulo. Cuesta creer que este cómic está escrito por las mismas manos de quien firmaría ‘Y, el último hombre’, o la reciente y exitosa ‘Saga‘. Y es que, quizá en estos últimos casos, Vaughan tenía más claro cuál era el conflicto y cuál era el tema a desarrollar. No parece así en ‘Seres queridos’, un cómic que va a la deriva, buscando encontrarse en cada episodio, apelando a los personajes ya conocidos por el lector (Constantine, el propio Alec Holland o Abby), pero sin conseguir una lectura que enganche y motive para seguir adelante con la serie. Tras leer este primer volumen de cuatro, uno puede entender por qué el propio guionista reniega de su paso por esta cabecera.

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La Cosa del Pantano: Seres queridos

  • Autores: Brian K. Vaughan y Roger Petersen
  • Editorial: ECC
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas: 120
  • Precio: 11,95 euros

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Josep Oliver @cisnenegro

Lector todoterreno, filólogo de vocación, actualmente profesor de Literatura en Secundaria. En esto del cómic he intentado tocar todos los palos: en el teórico, he escrito diversos artículos académicos; en el práctico soy coautor del cómic “El joven Lovecraft”, y como crítico y divulgador de cómic escribo en varias publicaciones. Mantengo el blog Cisne Negro desde hace más de diez años.

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1 Comentario

  1. En mi opinión el Vaughan es un autor sobrevalorado: Y, el último hombre no me gustó, ni siquiera disfruté del camino (suerte de que me lo dejaron para leer y no me costó ni un pavo) y SAGA lo dejé al primer tomo, y eso que también me dejaban los siguientes…
    Quizás es que los futuros distópicos apocalípticos y la cifi mediocre no son lo mío.
    Respecto a la Cosa del Pantano de este señor, si él mismo reniega…ya te digo yo…
    Saludos

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