‘Klaus’, la Navidad según Morrison

No sé si a vosotros os pasaría, pero recuerdo perfectamente mi expresión de estupefacción cuando Boom anunció, allá por mediados de 2015, que iba a publicar un nuevo proyecto de Grant Morrison con Papá Noel como protagonista. De acuerdo, las imágenes promocionales que acompañaron a aquél anuncio eran la mar de prometedoras, pero la permanente confianza en que el guionista escocés ofrecería algo diferente a lo que podía esperarse con tan singular personaje como protagonista era superada en esta ocasión por lo peculiar de la elección del mismo. Huelga decir que, a tenor de su inclusión en la entrada de lo Mejor del Cómic U.S.A de 2016, cualquier atisbo de duda hacia ‘Klaus’ fue despejado obliterado por completo en el instante en que tuvimos en las manos —es un decir, la primera lectura fue digital, no en papel— el número uno que fue publicado en noviembre de hace tres años.

Ante tamaña impresión inicial y haciéndose muy evidente después de aquellas primeras veinticuatro páginas que lo que nos esperaba a los lectores en los seis números restantes que terminarían conformando la miniserie iba a convertirse en una historia para recordar, que la parte más importante de la demoledora sorpresa recayó en el trabajo de Dan Mora es algo que los ulteriores ejemplares de la cabecera no hicieron más que poner de manifiesto de maneras mucho más llamativas. El artista, del que servidor sólo tenía la referencia previa de alguno de los números de ‘Hexed’ que le había leído en su momento, cuaja aquí un trabajo que le hizo merecedor, entre otros reconocimientos, con una nominación al Harvey al Artista Nuevo Más Prometedor —premio que le arrebató Tom King— y el premio Russ Manning a Nuevas Promesas que todos los años se entrega en los galardones Eisner.

Sendos respaldos no hacen sino alzarse como preciso exponente de lo que Mora resuelve página tras página en una historia que, gracias a su aportación, pasa de ser tremendamente sólida a absolutamente espectacular. Y para muestra, aunque sea parcial, la doble página que subraya este párrafo, una splash que nos sirve para hablar de la labor del artista en términos de composición, de precisión anatómica, de poder narrativo y que, sin embargo, se queda corta para poder trasladaros en toda su amplitud lo que el costarricense llega a dar de sí cuando la acción de ‘Klaus’ tiene lugar en Yuletown, el pueblo que, asolado por el férreo control de un tirano sin escrúpulos, encontrará de nuevo esperanza por la llegada de Klaus, un antiguo capitán del ejército que devolverá la ilusión a un pueblo gris y oprimido.

El trabajo de Mora en los fondos de la citada ciudad, ya sean exteriores o interiores, unido a la belleza sin par que logra en los momentos en que Morrison se pone onírico —vamos, es Morrison, ¿de verdad pensábais que no habría algún momento de esos tan suyos?— hace que la lectura de ‘Klaus’ y, sobre todo, sus revisiones, sean un gustazo de un nivel como pocos se dieron en los cómics americanos hace dos años. Quizás, sólo quizás, la definición de los rostros de los personajes sea algo parca en algún momento concreto, pero es tan ínfimo el desliz en comparación con el despliegue de talento que muestran las más de doscientas páginas aquí recogidas por Panini, que no es necesario poner excusas para calificar estas planchas de sobresalientes.

Una calificación que, sin duda, también merece Grant Morrison. Si bien los temores a que el escritor ofreciera una historia sesuda llena de complejos recovecos a la ‘Los Invisibles’ estaban ahí presentes antes de arrancar con la lectura de ‘Klaus’, éstos quedaron despejados cuando el primer número de la miniserie establecía con claridad lo directo de un relato que, con vocación de cuento, se deja influenciar por la mitología nórdica para ofrecer un recorrido lleno de épica por lo que podríamos aventurarnos en denominar como “Santa Claus Año Uno”.

Entretenimiento de primer orden como sólo el creador de ‘Arkham Asylum’, ‘New X-Men’ o ‘JLA. Tierra 2’ sabe cuajar, ‘Klaus’ ofrece una mirada sobre un personaje fundamental de la cultura popular mundial que, perfectamente acomodable a la leyenda “oficial” del rechoncho bonachón que todos los años reparte ilusión a los niños el día 24 de diciembre por la noche, bien podría alzarse como el relato con el que complementar lo inocente del arquetipo construido durante décadas por la iconografía de la Coca-Cola: con sus muchas sombras, y la inclusión de fuerzas demoníacas de por medio, Morrison consigue con ‘Klaus’ hacer adulta a una figura que siempre ha estado asociada al mundo infantil, y sólo por eso ya merece nuestro eterno agradecimiento.

Klaus

  • Autores: Grant Morrison y Dan Mora
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 208 páginas
  • Precio: 20,90 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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