‘Jóvenes Titanes. Año uno’, ¿en el principio…?

Aunque venga justificado bajo la excusa del ‘Año Uno’ y, en efecto, sea una revisión en clave actual de la unión de cuatro de los miembros originales de los ‘Jóvenes Titanes’, esa agrupación que sirvió a Marv Wolfman y George Pérez para dejarnos algunas de las mejores historias de superhéroes de los años 80, lo cierto es que este ‘Jóvenes Titanes. Año uno’, se siente menos como una aventura iniciática de un puñado de héroes adolescentes que se unen ante una necesidad común y que encuentran en dicha unión una fuerza de la que carecían por separado y más, por cómo está contada, como un episodio ágil, entretenidísimo y dicharachero de las andanzas de Robin, Kid Flash, Speedy, Aqualad y Wonder Girl en cualquier instante de sus peripecias en conjunto.

Si así pasa es debido a que, por más que Amy Wolfram se esfuerce en trazar líneas maestras para cada uno de ellos que comienzan desmadejadas y terminan uniéndose en un único patrón, dichas líneas se antojan unidas de antemano, sirviendo la miniserie de seis números para terminar un trenzado que había arrancado con anterioridad. ¿Es eso negativo? Para nada. Es más, que así se sienta dice mucho de lo bien que la guionista entiende a los personajes, las sinergias que entre ellos se crean y, sobre todo, el que al describirlos en su adolescencia den cierto juego al presentar situaciones como la cita entre dos de ellos que, choque de hormonas mediante, no podría ser más tridimensional.

Unidos por la acción de un ente que hace que sus respectivos mentores se vuelvan criminales y cedan ante aquello contra lo que siempre han luchado, si por algo vale la pena —y mucho— acercarse a esta nueva edición de ECC del volumen que ya nos trajo Planeta DeAgostini hace ahora una década, es por el MARAVILLOSO trabajo de Karl Kerschl. Quien esté atento a lo que nos llega del otro lado del charco en estos días, seguro que habrá dado cuenta ya de lo que el dibujante está llevando a cabo con ‘Isola’ al amparo de Image , una cabecera que se ganó a pulso un lugar en nuestra selección de lo mejor de 2018 y que sólo es la evolución lógica del alucinante trazo que el artista estadounidense ya deja ver en estas páginas. Unas páginas llenas de dinamismo, de un diseño de personajes fabuloso que, coqueteando con la caricatura, casi nunca cae en lo plenamente cómico —algún instante hay de eso, aunque resulte más brillante que molesto— y que, con un tratamiento del color plano asombroso, nos lleva en volandas por la lectura de un volumen que se lee en un suspiro y que, merced a su cliffhanger final, nos hubiera gustado ver continuado en un años dos que nunca llegó. Cosas de la industria del cómic yanqui.

Jóvenes Titanes. Año uno

  • Autores: Amy Wolfram y Karl Kerschl
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 144 páginas
  • Precio: 15,15 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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