‘Irredeemable’: Cinco razones para engancharse al Superman enloquecido de Mark Waid

Irredeemable

El cómic de superhéroes está en crisis o ése es el consenso general. Nadie espera ya una vuelta a los años 80, cuando el género mainstream por excelencia se revitalizó gracias una generación de autores, artistas y editores que no tenía miedo a salirse de los límites. Hoy en día nos conformamos con alguien que, dentro de ellos, sepa narrar buenas historias y avivar un poco la llama.

‘Irredeemable’, la grapa mensual creada por Mark Waid y Peter Krause, lo es. Es normal que Waid haya sido nominado al Eisner este año, porque ya son tres seguidos de buenas historias a costa del Plutoniano, ese Superman megalómano y enloquecido. Hoy repasamos cinco razones para disfrutar del cómic que en España edita, en tomos, Norma.

Por quitarnos la idea de que Mark Waid sólo es un clasicista

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A Mark Waid generalmente se le ha visto en el mundo del cómic mainstream como un autor bastante bueno en eso de recuperar esencias y de capturar el tono de la edad de plata de los superhéroes. Sin embargo, lo que empezó como una buena manera para definir algunas de sus obras en Marvel o DC ha terminado por convertirse en un topicazo que juega en su contra.

Ni siquiera ‘Kingdom Come’ sirvió para cambiar esa idea. Frente a renovadores del género, Waid parecía en desventaja y, curiosamente, parece apreciarse más ‘KC’ por los monumentales dibujos de Alex Ross que por el interesante planteamiento de sus guiones. En ‘Irredeemable’, Waid hace mejor lo de dar una vuelta de tuerca al superhéroe tradicional. No quiere un ‘Authority’, superhéroes pasados de rosca, sino, simplemente, explorar lo que ocurriría si el superhéroe más poderoso del mundo perdiese la cabeza.

Por lo inevitable y difícilmente discutible de su planteamiento

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El gran éxito de la serie, más allá de su planteamiento, no es la de crear un Superman asesino de masas, sino lo inevitable que parece que alguien con todo el poder del mundo llegue a esa situación. No hay demasiada esperanza en la serie de Waid, porque, de hecho, es imposible que la hubiese: por mucho que DC y la figura icónica de Superman nos hayan hecho entender otra cosa, lo cierto es que el poder corrompe sin posibilidad de redención y lo que en el pasado fueron pequeñas fisuras ahora se han convertido en una presa sin control.

Pero si llegamos hasta allí es porque no queda otra opción: alguien que nace y se cría con los poderes de un dios va a tener los problemas que el Plutoniano tiene, va a sufrir lo que ha sufrido y va a reaccionar como éste acaba haciéndolo. Mark Waid hace un retrato tan vivo que no es que te lo creas, sino que es complicado que a partir de entonces te imagines a un superhéroe sin la psicología del Plutoniano.

Por responder a todo lo que siempre quisiste saber y nunca te atreviste a preguntar

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Que Mark Waid ama los comics de superhéroes es obvio, se ve en cada trabajo suyo, sea acertado o fallido. Que se ha planteado lo mismo que sus lectores queda claro a lo largo de todo ‘Irredeemable’: ¿cómo vive Superman con todos sus poderes, que por mucho que le conviertan en casi un Dios también sirven para limitarle? ¿Qué hay de la primera relación sexual que tuvo? ¿Cómo se relaciona con su familia? ¿Cómo aprendió a lidiar con sus poderes cuando era niño?

Obviamente, la posición de Waid no es precisamente optimista. No podría serlo con un antihéroe como el que maneja como personaje central. Sin embargo, tampoco es un paseo por la ronda del exceso o de la provocación. No, ‘Irredeemable’ no es ‘The Boys’ ni tan siquiera ‘Kick-Ass’. Nada parece gratuito y todo ayuda a crear ese ambiente de que al Plutoniano no le podían haber salido las cosas de otra manera.

Por Peter Krause

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Con un argumento como el de ‘Irredeemable’, muchos hubieran preferido una obra oscura o exagerada, con una parte artística que acentuase la locura del Plutoniano o la hiciese mucho más expresiva. La elección de Peter Krause está siendo precisamente toda la contraria: él ha optado por hacer un tebeo de superhéroes, vestido como tal, con los colores y la luminosidad que estos tenían antes, con ese aspecto que invitaba a la aventura y al buen humor.

El contraste entre guión y arte acrecenta aún más la sensación de estar ante una obra diferente y alejada de otras interpretaciones del ‘Superman malvado’.

Por la diversión de ‘Irredeemable’

Porque sí, por encima de todo, ‘Irredeemable’ es un cómic para disfrutar leyéndolo, de los que coges y necesitas no dejarlo, con giros de guión, sorpresas y la sensación de estar ante una obra viva, lo que precisamente tiene más mérito teniendo en cuenta que la premisa podría haberse quedado en eso y Waid haber sacado una miniserie.

Por suerte para los que lo cojáis ahora, tenéis por delante un buen puñado de páginas, ya que en España son ya tres los tomos editados y si vais a la obra original (por ejemplo, en su versión digital de Comixology la han tenido en oferta recientemente) llegamos ya a los 28 números.

Hay más razones, como las portadas de Cassaday, por las que la obra también fue nominada al Eisner en 2010, pero un sólo mensaje más por mi parte: ‘Irredeemable’ demuestra, como ‘Invencible’ pero desde una óptica diferente, que hay que seguir confiando en el cómic de superhéroes. No es el género lo que muere, son los malos autores los que lo matan.

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Roberto Jimenez @fancueva

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