‘Gung Ho Tomo 1. Ovejas negras’, un comienzo que deja atrás la mera promesa

Si del mercado estadounidense estuviéramos hablando, la secuencia sería más o menos clara: primero grapa de 24 páginas, después TP o TPB —los famosos Trade Paperback—, a continuación, si el material es considerado como que merezca la pena, pasaríamos a HC y de ahí, si ya estamos hablando de cabeceras extraordinarias, nos encontraríamos con los Deluxe HC o los Absolutes en DC o, si nos mudamos a la Casa de las Ideas, de los Omnibus que tanto gusta de publicar la editorial propiedad de Disney. Este esquema, que se deshace si nos mudamos a editoriales independientes que juegan con sus propias barajas —aunque no se separan mucho de lo dictaminado por las dos majorses completamente ajeno al mundo europeo por cuanto aquí el cómic-book es un elemento foráneo que no forma parte de los planes editoriales de ninguna de las muchas casas que conforman el panorama francobelga —salvo Panini, claro, pero ahí estamos hablando de herencia directa del mundo yanqui.

Eso no significa que al otro lado de los Pirineos no vean el amplio mercado que por ahora supone el coleccionismo y se rindan a la evidencia de por qué editar un cómic de éxito en un único formato si pueden sacarle partido posterior con “ediciones de lujo” destinadas a los bolsillos más exigentes. Así, a poco que buceemos a profundidad de superficie por lo que cualquier casa francófona que se precie ofrece al cabo del año, encontraremos álbumes de esos que hacen babear a los aficionados por sus contenidos cargados de “extras” o por venir impresos a mayor tamaño y en un papel de calidad extrema. Pero claro, para eso hay que ser conocedor de la lengua romance porque, en caso contrario, hemos de conformarnos con lo que, de cuando en cuando, nos llega aquí cuando la editorial de turno así lo quiere.

Dispuesto a salvar tan injusta diferencia con aquello a lo que nuestros congéneres francoparlantes tienen fácil acceso, Ricardo Esteban no ha escatimado escatima esfuerzos en tratar de que sus propuestas anuales incluyan, cada vez más, productos de esos que, por comparación, se establecen como nuevos paradigmas con los que superar lo que otras casas españolas son capaces de parir, y con este primer volumen de ‘Gun Ho’ hemos de admitir que Dib-buks se ha superado: álbum de 24x32cm con portada y contraportada con reserva UVI, papel semisatinado de alto gramaje —así, a ojímetro, diría que al menos de 120gr— y, lo mejor, casi cuarenta páginas de extras —sólo disponibles en Francia en la edición de lujo— con los que completar las casi ochenta que abarca este fantástico relato de ciencia-ficción guionizado por Benjamin Von Eckartsberg y dibujado a las mil maravillas por Thomas Von Kummant.

De hecho, es gracias a esos maravillosos complementos a los que podemos acceder toda vez termina la lectura, que descubrimos la profundidad y el detalle en el que inmersionan los dos autores para dotar de trasfondo a la historia de una Europa en un futuro no muy lejano que ha debido hacer frente a una sangrienta amenaza venida de más allá de los Urales: a los muchos y muy diversos apuntes que Von Eckartsberg hace de la historia pasada, de cómo se llegó a la situación desde la que arranca ‘Gun Ho’ y de cómo se establece esta sociedad futura, vienen a unirse bocetos, secuencias del storyboard a la página terminada y diseños complementarios que, si algo vienen a indicar, es el intenso trabajo que los dos artistas han llevado a cabo para hacer realista y veraz lo que aquí nos narran. Y a fe mía que lo consiguen.

‘Gun Ho’ —el grito de guerra originario de los soldados yanquis durante la Segunda Guerra Mundial— exuda realismo por los cuatro costados de cada viñeta, y aunque la componente de ciencia-ficción ni quiere ni puede ocultarse, está tan bien integrada que hasta resulta plausible. Los personajes que vamos conociendo se cimentan en una fuerte personalidad tridimensionalidad —y aquí no podríamos resaltar a los hermanos protagonistas sobre los demás, todos están descritos a la perfección— y las acciones y decisiones de cada uno no hacen sino apoyar la firme impresión de que poco o nada se ha dejado el guionista al azar en ese esfuerzo porque esta ficción no lo sea tanto.

Ahora bien, lo que realmente nos deja anonadados de ‘Gung Ho’ no es su guión —que, como ya digo, raya a considerable altura— sino el asombroso y espectacular dibujo de Von Kummant: algo así como la versión europea de Clayton Crain, el artista teutón prescinde de los lápices para pasar directamente del storyboard a las manchas de color y de ahí a incluir texturas y luces/sombras para acabar de definir la página. El resultado, como salta a la vista en la muestra que hemos incluido más arriba, es sencillamente soberbio y nos deja con más viñetas dignas de mención de las que cabría enumerar en esta entrada sin convertirla en un tedio. Os dejamos pues con la clara impresión de estar aquí ante uno de los títulos europeos que es probable encuentren fácil acomodo en lo mejor de 2017…en cuatro meses saldremos de dudas al respecto

Gung Ho Tomo 1. Ovejas negras

  • Autores: Benjamin Von Eckartsberg y Thomas Von Kummant
  • Editorial: Dib-buks
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 120 páginas
  • Precio: 20,90 euros en Amazon

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.