‘GAB: Neil Gaiman – ¿Qué le sucedió al Cruzado de la Capa?’, broche de oro

La historia que tenemos entre manos comenzó con una llamada de teléfono y culminó con Batman metido en una caja de pino. Dicho así, suena un poco extraño, pero dejad que me explique. La llamada se realizó al teléfono de Neil Gaiman, que recibió un encargo de lo más suculento: escribir un guion en dos partes que serviría como último episodio de las míticas cabeceras ‘Batman’ y ‘Detective Comics’. Por aquel entonces, tal y como nos cuenta el propio Gaiman en el prólogo de este volumen, el autor llevaba muchos años alejado del mundo del cómic, y solamente una ocasión muy especial podría propiciar su regreso. Por supuesto, esta fue dicha ocasión. Así que el creador de Sandman se puso manos a la obra, y comenzó haciéndose esta pregunta: ¿cómo podría ser la última aventura del Caballero Oscuro? Y llegó a la conclusión de que solo había una respuesta posible: una historia que culminara con su muerte.

Así surgió ‘¿Qué le sucedió al cruzado de la capa?’, un cómic que arranca con una escena tremendamente poderosa: el velatorio de Batman, con el personaje metido en una caja de pino (¡os lo dije!), acompañado por los amigos y enemigos que hizo durante su vida. Y son precisamente esos allegados los que se turnan para contar la historia de su relación con Batman. Catwoman, Robin, Clayface, Ra’s al Ghul…, todos cuentan sus peripecias junto al Hombre Murciélago, aunque no todas se nos describen con el mismo detalle. La más original y sorprendente es la que nos cuenta Alfred, la cual plantea una curiosísima interpretación de las vivencias del personaje, así como de la verdadera naturaleza de sus enemigos. Una serie de relatos con los que Gaiman se toma muchas libertades, para ofrecernos una visión de Batman alejada de los cánones, pero que al mismo tiempo resulta respetuosa con su esencia.

Este cómic está planteado como un homenaje, pero no solo hacia el personaje, sino también hacia algunos de los autores más destacados que han trabajado con el Caballero Oscuro. Una serie de homenajes que se plasman sobre todo a través del dibujo de Andy Kubert, que muta sus lápices para adaptarlos a los estilos de dibujantes como Neal Adams, Brian Bolland, Dave McKean y, cómo no, Bob Kane. El resultado es sorprendentemente coherente, ya que Kubert asimila muy bien las influencias de cada artista para adaptarlas con su propio estilo, sin crear saltos gráficos demasiado pronunciados de una página a otra. Así pues, guion y dibujo rozan la excelencia en este cómic atemporal que cierra las aventuras de Batman con un final circular que nos devuelve a la casilla de salida. Porque Batman (sí, lo habéis adivinado) nunca morirá del todo.

Este tomo se completa con las demás incursiones de Gaiman en el universo del Caballero Oscuro. Comienza con la divertida historia corta “Un mundo en blanco y negro”, protagonizada por Batman y el Joker, que ya pudimos leer en una entrega de ‘Batman Black & White’. Por último, nos encontramos con dos historias escritas a finales de los 80, extraídas de la cabecera ‘Secret Origins’. La primera de ellas está dedicada a Hiedra Venenosa, un personaje que Gaiman comprende y escribe muy bien. El dibujo corre por cuenta de un Mark Buckingham que aún estaba en su etapa de formación. La segunda historia está dedicada al Acertijo, y Gaiman la aprovecha para lanzar una proclama a favor de la manera de contar historias de antaño, cuando todo era más sencillo y menos oscuro. El dibujo de Mike Hoffman es feorro a más no poder, aunque por suerte se intercala con el trabajo de Bem 89, que, con su estética caricaturesca, casa mejor con el pasaje protagonizado por el Acertijo.

Grandes autores de Batman: Neil Gaiman – ¿Qué le sucedió al Cruzado de la Capa?

  • Autores: VV.AA.
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 144
  • Precio: 15,95 euros

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Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

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