El Decálogo de Alan Moore (IV): Top 10

Top 10Que el título del post no os lleve a pensar que voy a incrustar aquí mismo un Top 10 de obras de Alan Moore. Ese es el cometido de este lento recorrido por las diez obras que, siempre desde mi punto de vista, todo los que quieran conocer más en profundidad a Alan Moore deberían leer. El destino ha querido que una de las obras que quería comentar fuera precisamente una con nombre de lista de éxitos, Top 10.

La mejor definición que podría encajar a la perfección con Top 10, creo que sería la de un cruce entre el multiverso y Canción triste de Hill Street. De hecho, el propio Moore quería con esta obra contar historias similares a las de la mítica serie de TV de los 80. Para quien no haya conocido dicha serie, sólo decir que era un drama serial sobre el día a día en una comisaria de policía, más centrada en las vidas personales de los agentes que en los crímenes y accidentes que investigaban, aunque sin descuidar estos últimos.

Este equilibrio entre historias personales y trama principal alcanza su perfección en las páginas de Top 10, y lo hace porque a momentos se hace prácticamente imposible distinguir entre una u otra. Las transiciones entre crímenes y problemas personales de los personajes son realmente increibles. Al momento estamos viendo como intentan capturar a un peligroso criminal cuando de repente, y con buena mano, se introduce en el contexto la llamada telefónica de la madre de uno de los super-policias quejándose de que su hijo no la visita con la suficiente frecuencia.

Porque no sé si lo he mencionado, pero en el universo (o mejor multiverso) de Top 10, prácticamente todos sus habitantes son metahumanos con algún tipo de poder, extraterrestres o androides. Es como ver una caravana de personajes sacados de la imaginación de Michael Ende paseando por una deprimente megalópolis a la cual han sido todos confinados por el bien de la humanidad, Neópolis, un «hogar» construido por y para todos los metahumanos, extraterrestres y androides que pueblan nuestro vasto mundo.

Todos y cada uno de los personajes principales de Top 10 es un motor que mueve la historia. De hecho, tal como ocurria en Canción triste de Hill Street, es mayor el interés y la emoción que despiertan las vidas personales y sus problemas cotidianos, que los atroces crimenes que caen en sus manos, decayendo la relevancia de estos últimos a la de los típicos problemas de una jornada laboral en una comisaría de policía. Pero el que no sean problemas relevantes para nosotros no quiere decir que lo sean para los agentes de Top 10. ¿Suena raro? Intentaré matizar mis palabras con un pequeño spoiler.

Top 10

SPOILER En cierto momento de la trama un personaje secundario se suicida robándole el arma a uno de los agentes de Top 10. En ese preciso momento, que el pobre desgraciado se haya volado la tapa de los sesos nos es bastante indiferente, pero no así la reacción del agente, quien se siente completamente culpable por no haber estado más atento ante el robo de su arma. Esta culpabilidad es la que quiere Moore que sintamos, lo cual consigue magistralmente. FIN DE SPOILER.

Habiendo dejado claro (o eso espero) que tono argumental tiene Top 10, me gustaría destacar el genial trabajo del compañero de Alan Moore y co-creador de esta maravilla, Gene Ha. Podría decir que Gene Ha es el compañero perfecto para Moore y sus ansias de detallismo en las viñetas. Sólo hay que echar un pequeño vistazo a los fondos que decoran Neópolis y a sus habitantes, de seguro que más de uno encontrará referencias a muchísimas obras tanto de DC como de Marvel. Gene Ha, de nuevo repitió colaboración con Moore en la precuela de Top 10, The Forty Niners, que nos muestra los primeros años de Neópolis y sus primeros conflictos sociales. También aquí se puede observar el amor de Ha por los detalles, y la capacidad de su dibujo para aceptar tanto colores planos como los de Top 10 y tonos más graduales como los de The Forty Niners.

Top 10En definitiva, Top 10 es una auténtica joya del cómic, la perfecta unión entre el mundo de los superhéores y los problemas sociales que llevan afectando al mundo desde hace años, aquellos que no se pueden combatir con superpoderes porque nacen del interior de los individuos, sean humanos o no. Una obra muy recomendada para todo aquel que busca algo más que las típicas historias de choque de superpoderes.

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Roberto Pastor @Roberto_Pastor

Hijo de Dragon Ball, consumidor de manga y anime junto a otros instrumentos de diversión como el cine y los videojuegos. La treintena me ha traído más sensatez pero no menos diversión, o al menos eso es lo que quiero pensar. Geográficamente me sitúo en San Vicente del Raspeig (Alicante).

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