‘Dos espíritus’, espléndido y atípico western

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Como decía en su momento en la reseña de ‘Sólo para gigantes‘, la pequeña decepción que suponía la segunda colaboración de Gabi Martínez y Tyto Alba no impedía apreciar en su magnitud el espléndido y personalísimo trabajo del artista badalonés, y sus acuarelas para las páginas del volumen (también editado, como éste que hoy nos ocupa, por Astiberri) se alzaban como lo mejor de la irregular lectura. Ahora en solitario, Alba nos trae con ‘Dos espíritus‘ un trabajo que demuestra, sin asomo de duda, las muchas capacidades del dibujante como autor completo.

Variando por completo de género con respecto a lo que le habíamos visto hasta el momento, el western que Alba pone en pie con este título mezcla sin ningún rubor referencias que abarcan todo el amplio espectro que va desde ‘Las aventuras de Jeremiah Johnson‘ hasta el crepuscular carácter de ‘Sin perdón‘, introduciendo como motor de la historia a un indio berdache, aquellos que asumían tareas de género tanto masculinas como femeninas en ciertas tribus (de ahí el título de la obra).

Con personaje tan singular como eje de la narración, Alba va colocando a su alrededor a ciertos arquetipos del género que nos presentan desde el despiadado y tiránico sheriff, hasta el ayudante inconformista, pasando por la prostituta que sirve como catalizadora de la acción, el cruento asesino a sueldo o el aventurero borrachín, personajes todos que, puestos en relación con el citado indio hacen que el guión funcione a un nivel más hondo que el de un simple «cómic de convoyes», consiguiendo Alba la completa inmersión del lector en la historia mediante su precisa narrativa , el esplendor momentáneo que aportan los espacios abiertos plasmados en sus acuarelas y, cómo no, un guión que atrapa de principio a fin.

Dos espíritus

8Espléndido western
  • Autores: Tyto Alba
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 80
  • Precio: 16 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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