‘DMZ Libro dos’, anticipación

Dentro de la muy amplia variedad de sub-géneros que la ciencia-ficción —literaria o cinematográfica— lleva ofertando a sus seguidores desde sus inicios, son los relatos de anticipación punto de encuentro favorito de este redactor: hay algo en la forma en la que tantos y tantos autores han sabido adelantarse a sus tiempos y ofrecer una visión de lo que podría ser el futuro que siempre me ha fascinado, máxime cuando muchos de esos relatos, considerados hoy clásicos incontestables del género, han terminado por alzarse, aunque sólo sea en aspectos aparentemente triviales, como auténticas profecías que ríete tú de las de Nostradamus. Y aunque quizás sería simplificar mucho una realidad que es bastante más caleidoscópica, creo que no es errar mucho la apreciación si metemos a ‘DMZ’ en dicha vertiente de la ciencia-ficción a la luz de lo que Brian Wood desarrolla en la serie en general y en este tomo en particular.

Ya dije en su momento cuando dedicamos espacio a comentar las impresiones sobre el primer volumen de esta historia situada en un futuro distópico en el que Nueva York es una zona aislada y en el que América ha sido escindida en dos, que el talante especulativo con el que Wood se dedicaba a diseccionar a la sociedad estadounidense daba en el clavo tanto en tono, como en forma y sobre todo en fondo, alzándose el artífice de ‘Northlanders’ como un preciso conocedor de los prostituidos mecanismos que hacen avanzar los desgastados engranajes del capitalismo yanqui , pisando por donde tengan que pisar —ahora de forma más visible que nunca bajo el mandato Trump y esas provocativas amenazas cruzadas con Corea del Norte que mantienen al mundo en vilo desde hace un par de semanas— para seguir manteniendo su estatus de primera potencia mundial.

Lejos ya el matiz de presentación que se adivinaba en una buena parte del primer volumen, Wood va a por todas en los dos arcos argumentales que ocupan los dos primeros tercios de la lectura, analizando en ellos de forma indirecta —aunque no tanto como cabría imaginar— el alcance del terrorismo y su validez, y hasta donde se puede llegar abusando del poder militar cuando éste ha cometido una auténtica tropelía. Con Matty, el “periodista” protagonista, en medio de ambas circunstancias sirviendo como la voz del ciudadano de a pie que somos todos, resulta brillantemente terrible ver desplegarse el talento de Wood a la hora de construir situaciones que podrían tener su equivalente real sin cambiar muchos factores, una cualidad ésta que habla con contundencia del altísimo nivel al que raya ‘DMZ’.

Como vivisección de lo que pasaría en una ciudad tan enorme como Nueva York, resulta asimismo brillante que, trascendidos los diez números en los que se desarrollan ‘Servicios Públicos’ y ‘Fuego amigo’, el guionista cambie por completo de tercio y dedique el resto de ejemplares aquí incluidos a acercarse a voces solitarias que le sirven, y de qué manera, para añadir matices a la muy compleja composición que ‘DMZ’ pretende construir, y construye, desde la mejor ficción. Poco importa que el dibujo de Burchielli —o los varios artistas que auxilian a Wood en esos números unitarios— no sea de esos que podríamos calificar como sobresalientes cuando sirven a un propósito y lo hacen con una solidez a prueba de bombas, consiguiendo meter de cabeza al lector en las marchitas calles de la que una vez fuera la Gran Manzana.

DMZ Libro dos

  • Autores: Brian Wood, Ricardo Burchielli & VVAA
  • Editorial: ECC
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 416 páginas
  • Precio: 33,72 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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