‘Dieter Lumpen’, IMPRESCINDIBLE

Dieter Lumpen portada

Para aquellos que llevamos siguiendo su trayectoria profesional desde hace más años de los que nos gustaría reconocer —y no porque él no lo merezca, sino por lo que revelaría con respecto a nuestra edad—, cualquier volumen con el nombre de Rubén Pellejero en portada es motivo de extremo regocijo, ya que sirve para ponernos en contacto con una forma de hacer cómic que aúna clasicismo y contemporaneidad y que, sobre todo, nunca deja indiferente a aquél que se acerca a sus páginas. Y mientras esperábamos impacientes a que los tres años que han transcurrido sin ninguna novedad suya tocaran a su fin con ese magnífico western que ya sabemos que es ‘Lobo de lluvia’, Astiberri nos sorprendía con un integral llamado a engalanar (¡¡y de qué manera!!) cualquier tebeoteca de la que termine formando parte.

A fin de cuentas, hablar de ‘Dieter Lumpen’ es hacerlo de uno de los mejores tebeos de aventuras que se han parido en nuestra tierra, y poder disfrutarlo ahora en un único tomo editado de forma exquisita por la editorial bilbaína es algo que cualquier amante del noveno arte debería celebrar, máxime si ese amante ya había leído hace años las aventuras de este curioso detective privado en alguna de las diferentes encarnaciones impresas que Lumpen tuvo, ya fuera en las páginas de la mítica revista ‘Cairo’ a mediados de los ochenta, ya en las de la no menos legendaria ‘CIMOC’ entre finales de la citada década y mediados de los noventa, ya en la edición que hizo Planeta DeAgostini en cómic-book a finales de ésta última.

Superadas todas ellas por la incuestionable calidad del volumen de Astiberri, poder asomarnos de nuevo a las páginas guionizadas y dibujadas por Jorge Zetner y Rubén Pellejero, tantos lustros después de hacerlo por primera vez, sirve para acercarnos, de una parte, a los cimientos de un tándem que en años posteriores nos regalará imprescindibles citas del tebeo español como ‘El silencio de Malka’, ‘Tabú’ o ‘Aromm’; y, de la otra, para redescubrir unas páginas que, lejos de envejecer o de haber sido maltratadas por el paso del tiempo, no han hecho sino ganar en solidez, demostrando que el arte de Pellejero era en aquellos primeros años de profesión tan efectivo en su trazo como asombroso en su narrativa, cualidades ambas que han ido en aumento en todo lo que el autor ha desarrollado después.

Dieter Lumpen interior

Decía antes que ‘Dieter Lumpen’ es uno de los mejores tebeos de aventuras que ha visto la luz en nuestro país, y lo cierto es que con tal afirmación me estaba quedando corto en dos frentes. El primero, es que circunscribir la grandeza de lo cuajado por Zetner y Pellejero hace más de cinco lustros a nuestras fronteras es menospreciar unas páginas que pueden tutear sin despeinarse a cualquier historia del género que nos halla podido llegar, ya de más allá de los Pirineos, ya desde el otro lado del charco. El segundo, es que limitar a la calificación de «tebeo de aventuras» a uno que se deja seducir de forma tan evidente por el noir sería hacer flaco favor a las intenciones de los autores por ir más allá y ofrecer historias, cortas o largas, en las que ambas vertientes se entremezclan de forma magistral.

Las tonalidades «clásicas» que tal combinación generan, sirven para conseguir que la lectura de ‘Dieter Lumpen’ nos traslade a los mismos tiempos a los que nos vemos impelidos a movernos cuando volvemos a ver ‘Casablanca’, guardando no pocas similitudes el personaje creado por el dúo de artistas con el Rick que Humphrey Bogart inmortalizó para la historia del séptimo arte en la cinta de Michael Curtiz. Ese semblante clásico bajo el que se arropa toda la lectura, queda aumentado, no cabe duda, por las infinitas cualidades del arte que Pellejero pone en juego aquí, y de no ser porque estaríamos desmereciendo lo que de magistral hay en todo aquello que ha plasmado en papel desde entonces, afirmar que las páginas aquí concretadas son lo mejor del autor no sería ninguna exageración.

Desvelando todas y cada una de las planchas un grado de comunión íntimo con los guiones de Zetner, la suma elegancia del trazo de Pellejero, sus impresionantes habilidades narrativas y lo exhaustivo del trabajo de documentación que llevó a cabo para trasladarnos de forma precisa a la época y exóticas localizaciones en las que se desarrolla la acción son valores que sólo empiezan a rascar en la grandeza de las páginas que, restauradas y ofrecidas a todo color para la ocasión por Astiberri, conforman —y espero sepáis perdonar la insistencia y reiteración— una de las lecturas IMPRESCINDIBLES que todo amante del cómic debería hacer alguna —más de una, a ser posible— vez a lo largo de su vida.

Dieter Lumpen

  • Autores: Jorge Zentner y Rubén Pellejero
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas:264 páginas
  • Precio: 28 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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2 Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo contigo, Sergio:
    A mi también me encanto: quizás me ha parecido que tenía más similitudes con el gran aventurero del comic por antonomasia: Corto Maltés.
    Saludos y muy buena la reseña

    • Las similitudes con Corto son obvias, sí, pero quizás es eso lo que hace más grande aún al trabajo de Pellejero, el que, teniendo que medirse con un monstruo como la creación de Pratt, salga más que airoso del envite.

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