‘Daredevil 13. Tribunal supremo’, las reglas del juego

Mira que con otros personajes no consiguen dar en el clavo y los sucesivos equipos creativos que hacen mella en ellos fallan en que éstos resulten interesantes y en lograr levantarlos de la alarmante mediocridad generalizada que afecta al grueso de su oferta mensual. Pero hay unos pocos que se libran de la actual “maldición Marvel” y que parecen tocados por la diosa Fortuna a la hora de transitar impertérritos sea quiénes sean los que gobiernan sus destinos. Tan pocos como, en la última década, la terna que conforman Spider-man, Thor y, por supuesto, Daredevil, un superhéroe que ha pasado por las manos de Brian Michael Bendis, Andy Diggle, Mark Waid y las actuales de Charles Soule y siempre ha sabido, tanto mantenerse a flote como, sobre todo, lograr innovar sobre lo que los anteriores responsables ofrecían.

Del trabajo de Soule al frente del guardián de Hell’s Kitchen hemos hablado ya en tantas ocasiones —tantas como los tres volúmenes que hemos reseñado hasta el momento antes de este decimotercero— que podría parecer que nada queda por decir acerca del magnífico trabajo que el responsable de ‘La carta 44’ o la nueva maxiserie de ‘Astonishing X-Men’ está llevando a cabo con el cuernecitos. Podría parecerlo, pero sería un grave error de apreciación por cuanto, a poco que nos descuidamos, el guionista es capaz de imprimir un brusco viraje al destino de Matt Murdock y su alter ego. Un viraje que se percibe bajo una elocuente mezcla entre el ser consecuente con el discurso previo y entroncar a la perfección con éste al tiempo que novedoso e impredecible.

Claro ejemplo de ello son los dos arcos argumentales que Panini recoge en este ‘Tribunal supremo’, ocho números —del 21 al 28 de la numeración original yanqui— que, distribuidos en una proporción 5 a 3, discurren primero por los esfuerzos de Daredevil porque los superhéroes puedan tomar parte activa en los juicios contra los criminales que ellos ayudan a combatir sin que vulneren para ello su identidad oculta y, después, por la recuperación de Blindspot y la Bestia, dos actores que tendrán muchísimo que decir en el futuro inmediato de la serie.

Dibujados los tres últimos por lo estilizado y “rasposo” —es la traducción más adecuada para “gritty”, el epíteto anglosajón que le va como anillo al dedo al dibujo— del estilo de Ron Garney, y alternando el primer arco entre la solidez de Goran Sudzuka y lo simplemente efectivo de Alec Morgan, hay suficientes razones en ambos extremos del volumen para dejarse seducir de manera plena por lo que aquí propone Soule, ya estemos hablando de lo soberbio del discurso legal que hilvana todo el entramado que impulsa a Matt/Daredevil a querer cambiar las reglas del juego, ya a ese impactante final con el que se abre todo un nuevo e insondable abismo para la lucha del Hombre sin Miedo contra su más conocida némesis. Un final que nos deja con “las patas colgando como la rana Gustavo” y que, os garantizo, sólo es la introducción a todo un nuevo y sorprendente cambio de rumbo para nuestro héroe. ‘Nuff said!!!

Daredevil 13. Tribunal supremo

  • Autores: Charles Soule y VVAA
  • Editorial: Planeta Cómic
  • Encuadernación: Rústica con solapas
  • Páginas: 176 páginas
  • Precio: 15,75 euros en Amazon

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.