‘Confesiones de un hombre en pijama’, indignación y compromiso de la mano de un genio

Si bien todavía se desconoce una fecha concreta, es al inminente estreno de la adaptación animada de ‘Memorias de un hombre en pijama’ que este tercer volumen de las viñetas que Paco Roca ha ido publicando en el suplemento de ‘El País’ sirve de respaldo en una maniobra por parte de Astiberri que parece querer asemejarse a aquella que utilizan las dos majors estaodunidenses cuando se avecina la llegada de una producción cinematográfica: contar en las estanterías de las tiendas especializadas con cuántos más volúmenes mejor del personaje o personajes que la protagonizan para, así, generar ventas. De acuerdo, no se puede comparar la maquinaria de hacer dólares que son DC o Marvel, ni un tomo de 64 páginas, a los incontables recopilatorios y proyectos especiales que suele mover cualquier película de los universos de los dos gigantes yanquis; pero creo que, reducida en escala, la idea de partida es la misma, generar sinergias entre el mundo del papel y del celuloide para que la retroalimentación de uno a otro pueda perpetuarse.

Relaciones interdisciplinares al margen, este volumen que cierra una trilogía probablemente no pretendida cuando Roca alumbró aquellas primeras páginas de ‘Memorias de un hombre en pijama’, sigue mostrando la vena más ácida, cáustica y crítica del artista valenciano, una que observa la realidad que nos rodea, la disecciona con suma elocuencia y la sirve, ya desmenuzada, para deleite de los que, cómo él, hemos superado los cuarenta y visto como nuestras ilusiones y sueños han sido sustituidos por lo que la vida nos ha puesto por delante y lo que esta sociedad maltrecha y en muchos sentidos agonizante ha tenido a bien reservarnos.

Tan cínica, pesimista y en cierto modo nihilista visión del mundo que hollamos a diario queda puesta de manifiesto por las 18 páginas inéditas que conforman el relato de apertura de ‘Confesiones de un hombre en pijama’. Con el título de ‘La deuda pegajosa’, Roca vuelca su interés en ofrecer una panorámica sagaz y locuaz acerca del poder bancario, de los tejemanejes mediante los que los poderes económicos embaucaron —y siguen embaucando— a los millones de afectados por la crisis de finales de la década pasada y de cómo, y esta no es una reflexión estrictamente personal de Roca, sino más bien algo que muchos hemos señalado como una de las consecuencias más graves que derivaron del proceso que comenzó allá por finales de 2007-principios de 2008, se demolió sin miramientos el estado de bienestar en el que los habitantes del “primer mundo” parecíamos vivir.

Tamaño comienzo —que es puesto en valor por la ingeniosa y fluida narrativa de Roca…nada que no supiéramos ya del artista— continua por las agudas humoradas con las que el dibujante y director ha ido dejando ver de forma semanal en el citado suplemento de ‘El País’, conformando el conjunto, no ya de las planchas que aquí tenemos la fortuna de leer, sino de la terna que completan ‘Memorias…’ y ‘Andanzas de un hombre en pijama’ una de las mejores y más brillantes crónicas de lo que significa haber trasvasado esa barrera invisible de los cuarenta, comprobado que, como dijo alguien, es entonces cuando realmente empieza la vida y, en según qué áreas, descubrir que ésta no es la que habíamos imaginado. Una desilusión que, gracias al talento del insigne responsable de ‘La casa’, se sabe compartida y duele un poquito menos después de haberse asomado a tan refrescantes viñetas.

Confesiones de un hombre en pijama

  • Autores: Paco Roca
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 64 páginas
  • Precio: 11,20 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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