‘Como peces en la red’, la vida

Si hay un arma que Juan Álvarez esgrime con una soltura asombrosa a la hora de provocar que caigamos irremediablemente presos en la misma red en la que se mueven Anna y José, los protagonistas de ‘Como peces en la red‘, esa es la naturalidad que exuda todo el conjunto de principio a fin. Una cualidad que emana, para empezar, de un trazo que resulta tremendamente familiar —seguro que debido a que me habré cruzado con él más de una vez en el pasado, cuando era lector semi-regular de ‘El Jueves‘— y que, anclado en una engañosa simplicidad que se desnuda de todo ornato innecesario, derriba muchos parapetos previos que nuestro bagaje como lectores quiera interponerle al relato de amor a través de la red entre una mujer catalana y un hombre grancanario). Pero que esa simplicidad no os lleve a equívocos: Álvarez ha tenido décadas para depurar un estilo que, sin artificios, logra transmitir las mismas sensaciones y reflejar idénticas emociones a las que cualquier dibujante mucho más elaborado puede arrancar del lápiz y la página.

Así pues, con sus caras resueltas mediante tres líneas y sin que, como digo, esto comprometa en absoluto la expresividad de sus caracteres, Álvarez prepara el terreno —y de qué manera— para que toda nuestra atención quiera aprehenderse de hasta el último detalle de lo que quiere acercarnos de las vidas de dos seres tan precisamente tridimensionales como perfectamente definidos, una mujer infelizmente casada que encuentra en José la vía de escape a su existencia; y un hombre que arrastra una pesada carga trágica y que halla en Anna, en su bondad, dulzura y hambre de amor, el asidero con el que escapar al abismo que lo atenaza con constantes pesadillas todas las noches. Entre ellos, los hijos y marido de una, el tío del otro y un pequeño corpúsculo de secundarios —inolvidable la paciente del psiquiátrico donde Anna trabaja—, conforman un tejido que, de manera certera, refuerza esa sensación de verismo que impregna la narración con determinación.

Un verismo que provoca, no cabe duda, que nos lleguemos a sentir plenamente identificados con uno y otro y que pone a prueba nuestra empatía con constantes envites, exigiéndonos que nos pongamos en la piel, no sólo de los amantes virtuales, sino de las lógicas reacciones de su entorno. Y eso, queridos lectores, es el mayor logro de ‘Como peces en la red’, que echando mano de tan dispar conjunto de personalidades, consiga que ninguna nos resulte extraterrestre y que todos ellos, en mayor o menor medida, calen hondo en nuestro corazón y nuestra memoria, permaneciendo incólumes en ella incluso cuando, como es el caso, han pasado varias semanas desde su lectura hasta la escritura de estas líneas. Sinceramente, no se me ocurre mejor elogio que hacerle a tan bello y entrañable tebeo.

Como peces en la red

  • Autores: Juan Álvarez Montalbán
  • Editorial: Nuevo Nueve
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas: 136 páginas
  • Precio: 15,20 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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