‘Cisco. Una guerra, un país, un hombre’, entre las dos Españas

Considero muy elocuente que en el prólogo por él mismo escrito, Josep Salvia haga referencia a la “tercera España” porque, sin haberle puesto nombre hasta ahora, esa es la España de la que siempre me he sentido parte. Una España que ni es del Madrid ni del Barcelona porque no le interesa el fútbol. Una España que ni tiende a izquierdas ni a derechas porque, no sólo es apolítica por convicción, sino por el incuestionable empujón que hacia el hastío le ha conducido la vergonzosa clase política de esta piel de toro. Una España que, mirando a setenta años en el pasado, a ese momento en el que parecía que o eras rojo o eras fascista, ya ofrecía un rosario mucho más vasto de opciones que los que parecían ocultar los dos bandos que se enfrentaron en la fraticida contienda que escindió a nuestra tierra en dos. Una España a la que, en definitiva, pertenecían muchos de nuestros antecesores y que aún se conserva en la memoria de gente como Cisco, un abuelo que, con 103 años cumplidos el pasado mes de febrero, es el protagonista de la novela gráfica que hoy es centro de nuestra atención.

‘Cisco. Una guerra, un país, un hombre’ es, más que un tebeo con una historia clara que contar estructurada en una secuencia temporal rígida y cerrada, uno que quiere —y consigue— transmitir SENTIMIENTOS y sensaciones abriendo miradas. Para ello, y echando mano de un trazo simple completamente desnudo de innecesario ornato, Salvia reconstruye la vida del protagonista a través de diversos episodios que, salvado un primer tramo algo desordenado, sigue al “personaje” central mientras éste se ve engullido en lo absurdo de una contienda que puso de patas arriba a la conciencia de toda una nación en uno u otro sentido.

Es esa simplicidad visual, que sólo se ciñe al trazo, la que consigue atrapar al lector en la rápida concatenación de “episodios” de la vida de Cisco y la que, en segundo lugar, deja respirar a una narrativa que, aquí y allá da muestras de una personalidad soberbia —atención especial merecería en este sentido el planteamiento en perspectiva militar de un par de planchas que utilizan las estancias de un edificio casi a modo de viñetas—. Consumido con intensidad y velocidad, acaso sea la mayor pega que se le puede interponer a la obra de Salvia el que dicha rapidez no pueda ocultar la presencia de muchas costuras que, deshilvanadas, habrían dado paso a instantes tan apasionantes como los que finalmente quedan recogidos. En más sencillos términos, que considerando aquello de lo que aquí damos cuenta, se nos queda corto que el artista español haya optado por un único volumen cuando podría haberse inclinado perfectamente a ofrecer un tapiz compuesto por dos o tres.

Cisco. Una guerra, un país, un hombre

  • Autores: Josep Salvia
  • Editorial: Evolution Comics
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 176 páginas
  • Precio: 18,95 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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1 Comentario

  1. “En una situación de injusticia, no tomar partido es lo mismo que apoyar al agresor”
    “Desentenderse de la política implica ser gobernado por los peores hombres”
    “Lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada”
    “Negarse a tomar el poder es dejarlo en manos de los opresores”

    No os engañéis, los payasos que “no sois ni de izquierdas ni de derechas” SÍ habéis escogido un bando.

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