‘Catálogo de bunkers’, rara hasta decir basta

Considerando mi actual y cada vez más creciente desidia hacia el cómic de superhéroes y mi progresiva filia hacia otras latitudes menos acomodaticias de la producción estadounidense de viñetas, huelga afirmar que soy de esos lectores a los que les encanta ser retado a poco que abra un tebeo. Pero si detesto pasar páginas y no encontrar nada que estimule ni imaginación ni intelecto —y ahí los cómics Marvel están haciendo un esfuerzo ímprobo por agotar mi paciencia—, también rechazo de pleno esas propuestas que necesitan de más de una lectura para poder empezar a arañar la superficie de su contenido, como si el autor o autores estuvieran en una esfera completamente diferente de consciencia y quisieran departir desde una posición de superioridad sobre unos lectores que no son más que “meros mortales”.

Dicha sensación, que no pocas veces he podido hallar en numerosos títulos del mercado francobelga, es la que de forma más continua que intermitente me asaltó durante la lectura de ‘Catálogo de bunkers’, lo nuevo de Jordi Pastor y Marcos Prior y un volumen que, así a bote pronto, calificaría de inclasificable. Sí, es cierto que la ambientación de la acción es de corte post-apocalíptico y que por echar mano de un padre y un hijo que vagan por un mundo desolado trae a la memoria a ‘La carretera’ —ya estemos hablando de la novela de Cormac McCarthy o de su irregular adaptación cinematográfica—; pero también lo es el que Pastor no parece muy interesado en sacar partido de dicha ambientación y que prefiere utilizar a la pareja protagonista para tratar de hacer con cierta contundencia lo que siempre ha hecho la buena ciencia-ficción: reflexionar sobre la sociedad actual desde una perspectiva futura.

No diré que dicho objetivo no se consiga porque sí que la lectura logra suscitar cierta incomodidad en el que a ella se aproxima. Ahora bien, lo que no sabría afirmar a ciencia cierta, dado el muy extraño talante de las páginas que conforman ‘Catálogo de bunkers’, es si dicha incomodidad dimana de la efectividad de las citadas reflexiones que el guionista pone en mano de los efectivos lápices y colores de Prior —atención al uso que hace el artista de éstos últimos— o si, por lo contrario, se deriva de la incapacidad de este redactor de aprehenderse de forma completa o parcialmente notable de mucho de lo que aquí se intenta transmitir. Quizás todo pueda dirimirse con el contrastado argumento de que en el arte y su infinita variedad hay lugar para toda clase de obras que, de una manera u otra, no tienen porque aludir al que a ellas se asome. O quizás es que, directamente, Pastor y Prior nos estén tomando el pelo y no haya nada que rascar en la muy extraña —y absurda— piel bajo la que late el corazón de este singular volumen. Sea como sea, hete aquí uno que finalizó la lectura con ambas cejas arqueadas en señal de sorpresa y con la misma expresión en el rostro que la que tendría un troglodita intentando desentrañar el funcionamiento de un iPhone. Lo dicho, hay cómics que no están hechos para mi.

Catálogo de bunkers

  • Autores: Jordi Pastor y Marcos Prior
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 104 páginas
  • Precio: 14,25 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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