‘Bowie. Polvo de estrellas, pistolas de rayos y fantasías de la era espacial’, tan único como su protagonista

Si bien en lo musical, salvo alguna excepción muy puntual, lo que David Bowie desarrolló a lo largo de su prolífica carrera queda bastante fuera de mis particulares filias sonoras, la fascinación que produjo en mi yo infante descubrirlo con 11 años cuando acudí al cine a ver ‘Laberinto’ en 1986 provocó que, con el paso de los años, cuando tuve acceso y edad suficiente, me asomara a la terna de producciones que, con él de protagonista, se contaban como títulos de culto de finales de los setenta y principios de los ochenta. Estoy hablando, claro está, de ‘El hombre que cayó a la Tierra’ —película rara de narices donde las haya—, la fascinante ‘El ansia‘ y la muy estimable ‘Feliz Navidad, Mister Lawrence‘. Pero nada de la vertiente cinematográfica del artista británico interesa a Mike Allred en unas páginas que se vuelcan en trazar una semblanza biográfica de ecléctico músico desde sus inicios hasta que abandonó a ese alter ego suyo llamado Ziggy Stardust en un recorrido que, ante todo, resulta un auténtico dechado de virtudes visuales.

Aunque entiendo la fascinación que despierta en sus muchos admiradores —tengo un amigo con el que mantengo acalarodas conversaciones acerca de sus «INCUESTIONABLES cualidades»— , Mike Allred nunca ha sido santo de mi devoción: sí, leí en su momento considerables ejemplares de ‘Madman‘; y sí, a lo largo de los años me he acercado a sus paseos en el cómic mainstream, pero hay algo en su forma de dibujar que no termina de convencerme. Con esto en mente, quizá no sea mucho afirmar que ‘Bowie’ es lo mejor que le he visto al estadounidense, o quizá sí, pero lo que resulta muy evidente es que el trabajo que aquí cuaja el dibujante es de un calado espectacular: dejemos de lado la asombrosa forma en que logra capturar, en cada momento, el parecido, ya a Bowie, ya a los personajes reales que pasaron por su vida y volquemos nuestra atención en las innumerables planchas —me atrevería a decir que un 80% de las que conforman las 160 páginas del volumen publicado por Norma— en las que Allred experimenta con la composición, con las angulaciones, con la estructura y con las conexiones entre espacios para conseguir dotar a esta lectura de una cualidad cuasi alucinógena y considerablemente extraterrestre.

Es más, es que no fueron pocos los momentos en que, paseando la mirada antes de hacer caso a los bocadillos o textos de apoyo, las sensaciones que percibía dimanando de este experimento constante que es ‘Bowie. Polvo de estrellas, pistolas de rayos y fantasías de la era espacial‘, no se distanciaban en exceso de las que, recordaba, acompañaron a mi único acercamiento a la citada ‘El hombre que cayó a la Tierra’. Es muy evidente que es un efecto buscado con denuedo por Allred y, también que, al primar en muchas ocasiones forma sobre fondo, la narrativa sale mal parada: bien es cierto que no resulta fácil elegir los momentos de una vida que podrían ser considerados esenciales para aproximar al lector de la manera más fidedigna a la misma, pero hay ocasiones a lo largo de ‘Bowie’ en que los saltos de una situación a otra, o la introducción de personajes que entran y salen sin más, acaso por ejecutar un guiño hacia los amantes de cualquiera de los muchos grupos musicales que fueron protagonistas de los años que aquí se cubren, resultan demasiado erráticos. Una cualidad que, afortunadamente, no empaña un trabajo gráfico de esos que permanecerá en la memoria visual del lector por largo tiempo.

Bowie. Polvo de estrellas, pistolas de rayos y fantasías de la era espacial

  • Autores: Michael Allred y Steve Horton
  • Editorial: Norma Editorial
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 160 páginas
  • Precio: 33,25 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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1 Comentario

  1. ¡Me lo apunto! Yo sí que soy una enamorada de Bowie. Life on Mars me parece una de las canciones más hermosas jamás escritas y la versión en directo de Moonage Daydream es una barbaridad.

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