‘Boca de diablo’, BOUCQuet exquisito

Boca de diablo

Hablar de François Boucq es hacerlo de uno de los dibujantes europeos más fascinantes de las tres últimas décadas. Tanto, que cualquier aproximación a un álbum en el que figure su arte, comienza y finaliza por hablar de la grandeza de las páginas que ilustra, de cómo las configura, del fantástico talento que despliega su asombrosa narrativa y la fuerza que destila lo colorido de sus planchas. Así sería si nos acercáramos a cualquiera de los álbumes de la estrafalaria, surrealista y brillante ‘Jerónimo Puchero’, al impresionante y excelso trabajo que realizó junto a Jodorowsky en ese imprescindible western que es la magistral ‘Bouncer’ o, por supuesto, al que hoy nos ocupa, un volumen con el que Norma recupera en cartoné la edición del mismo material que publicara en 1991 dentro de su CIMOC Extra Color.

El Boucq que aquí encontramos es uno que maneja con suma perfección todas las herramientas necesarias para construir una obra de referencia del noveno arte, y tal es la perfección de sus páginas, de sus personajes, de la composición de las viñetas y la elección de encuadres, tal la fluidez de la narrativa secuencial y tal la potencia del tratamiento cromático, que el asombro es la reacción primera a la que el lector debe hacer frente. Un asombro que da paso a toda una miríada de sensaciones que pasan, sí o sí, por la plena aceptación de que lo que aquí nos encontramos, al menos a nivel visual, se mueve en una esfera ocupada por un puñado muy reducido de obras y autores.

Y cuidado, no malinterpreteis ese «al menos a nivel visual» del párrafo anterior creyendo que el guión de Jerome Charyn no está a la altura de las circunstancias. Ni mucho menos. El trabajo del co-creador de Jerónimo Puchero se aparta aquí de los esperpénticos senderos transitados en las geniales aventuras del citado personaje para construir una ficción histórica muy plausible acerca de un joven ruso que termina siendo captado por los servicios de espionaje y entrenado por los mismos para servir como agente en suelo estadounidense. Historias parecidas a ésta las hemos leído o visto —en cine y televisión— en incontables ocasiones, pero la que aquí nos narran ambos artistas se sitúa por derecho entre las primeras de la larga lista gracias a un personaje central de fuerte carisma con el que no resulta complicado empatizar, a un elenco de secundarios sólidos y bien definidos y, por supuesto, al imparable ritmo que se le imprime a un relato que absorbe desde la primera página y que deja al lector completamente descolocado con su truculento y poético final.

Boca de diablo

  • Autores: Jerome Charyn y François Boucq
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 128 páginas
  • Precio: 19 euros en Amazon

Etiquetas

Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

Compartir este Artículo en

1 Comentario

  1. Increíble el dibujo de Boucq, aunque no me ha gustado mucho el desarrollo de la segunda mitad de la historia ni el final. El principio promete mucho y el toque salvaje del protagonista me ha enamorado. Habrá que leerse Bouncer o Cara de Luna, a ver si Jodorowsky me convence más.

Deja un Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.