‘Animal Man libro 1. El zoo humano’, radiografía de un superhéroe

animalman

Comencemos con una (vergonzosa) confesión: nunca antes había leído el ‘Animal Man’ de Grant Morrison. Oportunidades en las dos últimas décadas las he tenido a manos llenas, sobre todo porque un amigo común de mi compañero Mario y mío, es de esos que la leyó conforme fue editada en comic-book en Estados Unidos y ha estado «dándome la brasa» a la mínima oportunidad que ha encontrado desde que lo conociera allá por 1997. Pero ni siquiera su inagotable persistencia conseguía lo que finalmente ECC ha logrado con la edición que recogerá en tres volúmenes la totalidad de la estancia del genial guionista escocés en las páginas de las aventuras de Buddy Baker y su alter ego, el superhéroe que obtiene sus poderes por cercanía con las más diversas especies del mundo animal.

Sin que la tarea que se le presentaba pudiera con un talento arrollador que ya había demostrado de forma sobrada en los muchos y muy diferentes trabajos escritos en la década que separa el comienzo de su trayectoria con el momento en el que desembarca en DC, Morrison da ya en los nueve números que se incluyen en este primer volumen de la serie, muestras más que sobradas de por qué la Distinguida Competencia decidió apostar por él para incluirlo en sus filas y dejar en sus manos la posibilidad de sacar algo de partido a un personaje que, hasta entonces, no había tenido oportunidades sólidas de hacerlo.

El respaldo del escritor es, por supuesto, el mayor y más decisivo impulso que consigue la serie, y aunque en este primer tramo Morrison se vea obligado a hacer obligada inclusión de ‘Invasión’, aquel macroevento que cruzó los destinos de la mayor parte de las colecciones de DC en 1988, eso no quita para que, incluso en los dos números que se hace referencia al crossover, el escocés se las apañe para salirse por la tangente y contar en las páginas del número lo que le viene en gana. Una voluntad ésta que se extiende a la totalidad de la lectura y que va caracterizando, uno a uno, cada número de una colección que, también por decisión suya, fue estableciendo cada ejemplar como un ente más o menos autoconclusivo que si formaba parte de algo, era del plan a largo plazo que tenía para el personaje.

Animal man portadas

Bajo esa premisa, a lo asequible que resulta la lectura aunque no se conozca nada sobre el personaje, se van añadiendo los pequeños o grandes tesoros que se esconden en sus páginas. Y en este primer volumen quizá ninguno sea mayor que el que alberga el número cinco, en el que Morrison se atreve a contarnos, desde un amargo y sobrecogedor punto de vista, lo que podría ser la historia del Coyote de la Warner, ese personaje que no sabe como acabar con el Correcaminos y que aquí, como digo, adquiere unos tintes dramáticos capaces de dejarnos completamente descorazonados a la par de ojipláticos ante esas cinco extrañas y últimas viñetas.

Añadiendo a dicho número otros ocho en los que hay de todo para todos los gustos, acaso lo menos reseñable de este primer tramo de ‘Animal Man’ sea la elección de su artista principal, un Chaz Truog que cumple sin más y al que Tom Grummett —el Tom Grummett bueno, el que después llegaría a tocar techo con Superman, no el que podemos ver hoy de cuando en cuando— supera con facilidad con tan sólo un número, el último, en su haber. No obstante, ambos quedan eclipsados por las asombrosas portadas de ese monstruo del noveno arte que es Brian Bolland, que hoy siguen sorprendiendo —tanto como cualquier trabajo del británico de por aquellos entonces— por lo audaz de su diseño y por la fuerza con la que arremeten contra la retina del lector.

Una fuerza que, cabría pensar, Bolland extrae de los asombrosos guiones de Morrison y que impregna de principio a fin la espectacular lectura que es ‘Animal Man’. Huelga decir que, tras la última página que da cierre al presente volumen, la espera hasta el siguiente —que ECC ya ha anunciado para el mes que viene— se va a hacer eterna. Si eso no es indicio de que estamos ante algo tan grande como imperecedero, entonces es que tengo que revisar seriamente mi criterio para establecer qué es sobresaliente y qué no. Por si queda alguna duda, ‘Animal Man’ lo es y, según tengo entendido, lo que queda por venir aumentará sobremanera dicha calificación.

Tebori vol.1

  • Autores: José Robledo y Marcial Toledano
  • Editorial: Diábolo Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 64 páginas
  • Precio: 15,16 euros en Amazon

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Sergio Benítez @fancueva

Lector voraz. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de corazón. Cuarentón recalcitrante y compulsivo "opinador" acerca de todo aquello que es pasión personal.

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