‘Aama 4. Serás maravillosa, hija mía’, el ‘Akira’ del s.XXI

Aama 4

Habrá quien pueda pensar que el titular de esta reseña es una exageración. Que la capital importancia que en el manga en particular y el noveno arte en general atesoran las 2216 páginas de la obra cumbre de Katsuhiro Otomo no pueden ser comparadas ni de forma remota con lo que Frederik Peeters pone en juego en las 368 planchas que conforman los cuatro álbumes de ‘Aama’. Que la singularidad del cómic nipón y el alcance de lo que planteaba en uno de los tebeos fundamentales del s.XX escapa a los inmensos logros que el artista suizo nos ha regalado en los tres últimos años. No podría estar más en desacuerdo con esas potenciales voces. De hecho, lo primero que les preguntaría es ¿habéis leído ‘Aama’? porque, de ser así, creo que, si acaso, el encabezado de este texto se queda algo corto.

Retomando el género que ya había explorado alcanzando cimas magistrales con su imprescindible ‘Lupus’, desde que Peeters comenzara a publicar las aventuras de Verloc Nim en 2012, lo que nos ha ido ofreciendo es un cómic de ciencia-ficción que reta constantemente a la inteligencia del lector, que no le da nada mascado y que, en sus muchos coqueteos con el mundo de lo onírico (algo que es una de las constantes más personales y reconocibles del dibujante y guionista) ofrece un rosario de soluciones gráficas que dejaran a más de uno con la mandíbula a varios centímetros por debajo de su posición natural. Tan grande es lo que el autor plantea aquí, que las reverberaciones que deja ‘Aama’ tras una lectura concienzuda, la acercan de forma íntima a las obras puntales del género, ya nos estemos refiriendo a literatura, ya a la vertiente cinematográfica.

Aama es el intento de asumir los códigos clásicos de ciencia ficción, en lugar de esconderme e intentar hacer algo diferente. Trabajar en una historia más clásica, de redención, aventuras y héroes. Pero además añadiendo elementos de la verdadera ciencia ficción, la que se cuestiona o reflexiona acerca del mundo contemporáneo, hacia dónde se dirige nuestra sociedad, especulando sobre la relación entre el hombre y los grandes desafíos tecnológicos, o lo que se denomina ‘transhumanismo’: cuestiones como la modificación del cuerpo humano con las mejoras tecnológicas, planteando diferentes cuestiones filosóficas o éticas realmente interesantes. Con el personaje principal trato de encontrar respuestas, intentando encontrar un camino que tal vez me ofrezca respuestas a mí mismo. Pero en último término se trata de una historia de aventuras muy muy clásica.

Aama 4 interior

Las palabras de Peeters no pueden ser más elocuentes y ajustarse de forma más íntima a la realidad que uno encuentra cuando abre cualquiera de los cuatro álbumes de ‘Aama’ y, en especial, éste último que hoy ocupa nuestra atención: el ambiente general de la historia, la impresionante forma de narrarla, sus muchas deudas para con la parte más dura del género y también para los patrones clásicos del mismo, convierten a este relato de búsquedas y encuentros en una gozada para todo aquél que quiera preciarse de ser fanático de la ciencia-ficción. Es más, independientemente de si eres lector de cómics habitual, esporádico o jamás te has acercado a una viñeta, si el género que autores como Wells, Clarke, Asimov, Orwell, Huxley o Bradbury cultivaron hasta llevarlo a cotas estratosféricas se cuenta entre aquellos sin los que no puedes “vivir”, entonces la compra de ‘Aama’ es una obligación moral.

Fascinante en lo que su guión puede llegar a ofrecer, ‘Aama’ se colocaría sin dificultad al lado de cualquiera de los títulos salidos de las plumas de los literatos antes mencionados si sólo tuviéramos que atender a lo que compete a la historia de forma estricta. Pero, claro está, no estamos hablando de una novela pura y dura, sino de una narración secuencial, y ahí es donde la obra de Peeters barre a cualquier competencia posible y encara decidida la calificación de cumbre del género. Así, sin más adendos, que ya está bien de defender al cómic como una forma de expresión artística tan válida como cualquiera de las otras, ‘Aama’ es arte con mayúsculas, es ciencia ficción con mayúsculas y es MAGISTRAL, se la mire por donde se la mire.

Y si esa mirada se topa con las viñetas y páginas que Peeters es capaz de sacar de su inagotable chistera, mejor: lo orgánico de su trazo, lo majestuoso de su planificación, lo espectacular de sus angulaciones y planteamientos formales, lo soberbio y fluido de su narrativa, el asombroso uso que hace del color, la utilización de recursos que son extraídos directamente del celuloide…son tantas las virtudes que encierra una única página de ‘Aama’ que os podéis imaginar lo que 104 pueden llegar a dar de sí. Con este cómic de obligado peregrinaje, Frederik Peeters, un artista sobre el que ya habíamos afirmado muchas y excelsas cosas en las entradas que dedicamos tiempo ha a repasar su trayectoria, ha conseguido algo que sólo está al alcance de un genio, SUPERARSE. Esperemos que siga haciéndolo. Por mucho tiempo.

Aama 4. Serás maravillosa, hija mía

  • Autores: Frederik Peeters
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 104 páginas
  • Precio: 20 euros

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Sergio Benítez @fancueva

Lector apasionado. Cinéfilo empedernido. “Seriófilo” de pro. Jugador (que no ludópata, cuidado) impenitente. Melómano desde la cuna. Arquitecto de carrera. Profesor por vocación. Gaditano de nacimiento. Sevillano de adopción. Treintañero para cuarentón. ¡Ah! y escritor compulsivo tanto aquí como en Blog de cine.

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2 Comentarios

  1. Hola, Sergio.
    Me embarqué en la compra de Aama después de leer tu reseña, bueno, en verdad era el empujón que necesitaba porque ya la había enfilado antes y, aunque yo no lo podría haber expresado mejor, totalmente de acuerdo en que estamos ante una obra magistral.
    Saludos y nos seguimos leyendo.

    • Me alegro de que, una vez más, tengamos opiniones similares, querido Winch 😉

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