‘Las pruebas de Shazam’, intento de reinvención adulta del Capitán Marvel

Trials of Shazam

Cuando concluyó ‘Crisis Infinita’ (sí, aún estamos viviendo en España lanzamientos muy relacionados con ella), el Capitán Marvel fue uno de los personajes cuyo futuro quedó en el aire. Aquella miniserie dejó la mágica de DC hecha un cisco y su futuro podía ser cualquiera imaginable, puesto que se hacía tabula rasa de todo lo anterior. Shazam/Marvel quedaba, pues, a expensas de alguien que quisiese reinventarlo. Eso ocurre en ‘Las Pruebas de Shazam’.

Judd Winick no lo dudó: desde hace mucho tiempo estaba deseando poder dar rienda suelta a sus ideas sobre la familia de magos más importantes de DC. Quería convertir los aspectos más naif y desenfados del personaje en otra cosa: mantenerlos, pero también dotar al Capitán Marvel de una evolución como la que Superman, Flash o Batman han disfrutado: hacerle mayor y convertirlo en lo que siempre ha debido de ser, un personaje clave de la editorial.

El peligro de todo este planteamiento era que Judd Winick cayese en un error muy típico entre los guionistas de cómic: hacer madurar a un personaje significa envilecerlo, oscurecerlo demasiado y pintarlo con violencia.

[seguir leyendo]

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar